La Biblia dice:
“¡Cuánto más la sangre de Cristo, quien por medio del Espíritu eterno se ofreció sin mancha a Dios, purificará nuestra conciencia de las obras que conducen a la muerte, a fin de que sirvamos al Dios viviente!”
Hebreos 9:14
La humanidad ha buscado innumerables maneras de silenciar la culpa y el dolor de los pecados del pasado: obras de justicia, rituales religiosos, incluso ocultamiento. La Biblia nos dice que nada de esto tiene poder para perfeccionar la conciencia:
“Esta es una ilustración que apunta al tiempo presente. Pues las ofrendas y los sacrificios que ofrecen los sacerdotes no pueden limpiar la conciencia de las personas que los traen.”
Hebreos 9:9 NTV
Sin embargo, hay un remedio provisto por Dios: La Sangre de Cristo.
La obra redentora del Señor Jesús en la cruz no solo nos salva de la condenación, sino que también tiene el poder de purificar nuestra conciencia de las “obras muertas” (los pecados). Esto significa que, al acudir a Dios con arrepentimiento genuino, nuestra conciencia es “acallada” de la culpa, el dolor y la vergüenza por esos pecados confesados y perdonados.
¡La acusación se silencia!
Si luchas constantemente con la culpa, el dolor o la vergüenza por pecados pasados, puede ser por dos razones:
1. Pecados No Confesados: Todavía hay faltas que disfrutas en secreto siendo condescendiente hacia tus propios pecados, aprobando los pecados de los demás, o aún tienes pecados que no has traído a la luz de Dios. En este caso, el Espíritu Santo (quien ahora obra en tu conciencia) te está dando convicción para que confieses.
2. Acusación Falsa: Si te arrepentiste genuinamente, la culpa que sientes no viene de tu conciencia purificada, sino del Diablo, el “acusador” (Apocalipsis 12:10), quien quiere robarte la paz de Dios.
Acciones a Tomar:
* Confiesa tus pecados ante Dios.
* Recibe el perdón completo del Señor por Su Sangre.
* Dedícate a servir a Dios con una conciencia limpia.
Para meditar
* ¿Estás dispuesto/a a dejar de cargar la culpa y recibir la purificación total que sólo la Sangre del Señor Jesús ofrece?
Oración
Padre Celestial, al recordar mis pecados, inevitablemente siento el dolor, la culpa y la vergüenza de haberte ofendido. A medida que conozco a Cristo Jesús, mi Señor, soy más consciente de mi maldad, pero también del inmenso valor de Su sangre derramada.
Gracias por perdonar mis pecados y por darme tu Espíritu Santo quien me recuerda y señala aquellas acciones y actitudes pecaminosas que debo confesar porque quieres perdonarme y purificar mi conciencia.
Oro en el Nombre precioso del Señor Jesús y en el Poder de tu Espíritu Santo, Amén.
Rvdo. Nicolás Ocampo J.