La Biblia dice:
”Entren por sus puertas con Acción de Gracias; vengan a sus atrios con himnos de alabanza; denle gracias, alaben Su Nombre.”
Salmo 100:4 NVI
A menudo, pensamos en la gratitud como un mero sentimiento: una tranquilidad o agrado interno por algo que hemos recibido.
Sin embargo, la Acción de Gracias requiere una acción tangible para ser completa e ilustrar una verdad Bíblica profunda.
La palabra hebrea para Acción de Gracias es Todah (תּוֹדָה), y su significado es mucho más que “decir gracias”. Implica una serie de acciones que demuestran ese sentimiento. Si solo decimos “gracias” por cortesía, es solo amabilidad.
Pero cuando llevamos una “Acción de Gracias” estamos moviendo el agradecimiento desde el corazón (el sentimiento) hacia el mundo físico (la acción).
Dios no solo quiere que sintamos gratitud, sino que la manifestemos. Quiere que nuestro agradecimiento sea una celebración que combine lo emocional, lo material y lo espiritual.
Para Meditar:
* ¿Qué pasos concretos necesitas dar hoy para que tu sentimiento de gratitud se convierta en una Acción de Gracias?
* ¿He dejado alguna gratitud solo en el sentimiento, sin expresarla a Dios o a las personas que me han ayudado?
* El Salmo 100 nos invita a entrar con Acción de Gracias, es decir, no solo es “sentir” sino “hacer”.
Hoy, al orar, ¿podrías comenzar primero dando gracias antes de hacer cualquier petición?
Oración
Padre Celestial, por causa de mi naturaleza pecaminosa, la gratitud no ha sido un valor ni una acción que he cultivado. Gracias a la amabilidad, he aprendido a “dar gracias”, sin embargo, te pido que me enseñes a vivir con Acción de Gracias de tal manera que pueda darte una alabanza genuina y de exaltación a ti por tus múltiples bendiciones.
Gracias te doy en el Nombre precioso del Señor Jesús y en el Poder de tu Espíritu Santo, Amén.
Rvdo. Nicolás Ocampo J.