La Biblia dice:
“Si se ofrece en Acción de Gracias, entonces se ofrecerán también panes sin levadura amasados con aceite, obleas sin levadura untadas con aceite, o panes de flor de harina amasados con aceite.”
Levítico 7:12 NVI
En el Antiguo Testamento, la Acción de Gracias no era solo un himno o una oración; era un sacrificio de comunión que se presentaba con ofrendas específicas (panes, sacrificios). Esto nos enseña que para Dios, la Acción de Gracias requiere de lo material.
Al igual que en el Antiguo Pacto, nuestra gratitud a Dios debe involucrar algo tangible en el Nuevo Pacto en la Sangre de Jesús:
1. Nuestra Alabanza (Cánticos y Adoración): Estos deben exaltar Su Nombre y Su Palabra (Salmo 69:30 y Salmo 138:2)
2. Nuestra Ofrenda (Material): Presentar una ofrenda que represente la abundancia de lo que Él nos ha dado (Levítico 7:12).
3. Nuestra Vida (Sacrificio Vivo): Reconocer que somos Suyos y Su pueblo (Salmo 100:3 Romanos 12:1-2).
Una cosa es decir gracias, y otra muy diferente es respaldar ese sentimiento con una acción material que nos cueste algo. La ofrenda no es para que Dios sea más rico, sino para que nosotros seamos más agradecidos.
Para Meditar y Actuar:
* Prepara una Ofrenda de Acción de Gracias que refleje de manera intencional tu gratitud por un beneficio específico que Dios te ha concedido este año.
* Dedica un momento para alabar a Dios con cánticos, no para pedir, sino solo para exaltarlo por Quién Es Jesús el Señor.
Oración
Padre Celestial, es imposible contar todas tus maravillas en mi favor, pero quiero en Acción de Gracias adorarte por Tu Nombre y por Tu Palabra.
No me permitas olvidar tu fidelidad y tu misericordia.
Te exalto en el Nombre precioso del Señor Jesús y en el Poder de tu Espíritu Santo, Amén.
Rvdo. Nicolás Ocampo J.