La Biblia dice:
“Por lo tanto, Dios lo elevó al lugar de máximo honor y le dio el Nombre que está por encima de todos los demás nombres para que, ante el nombre de Jesús, se doble toda rodilla en el cielo y en la tierra y debajo de la tierra, y toda lengua declare que Jesucristo es el Señor para la gloria de Dios Padre.
Filipenses 2:9-11 NTV
La Navidad en el plan de Dios no se limita a un pesebre o a un momento o a un país, sino que tiene un alcance universal y eterno.
El nacimiento del Señor Jesús fue el primer acto del drama de la redención que culminará en un día donde “ante el nombre de Jesús se doble toda rodilla en el cielo y en la tierra y debajo de la tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor”.
La Navidad es un recordatorio de que la realeza de Jesús no es una opción, sino una verdad universal. Tarde o temprano, todos se doblegarán ante Su Nombre.
Para aquellos que le adoramos hoy, es un acto de amor y fe; para aquellos que no, será un acto de juicio ineludible.
La Navidad es una conmemoracion consciente que transforma nuestra celebración en una anticipación gloriosa de Su soberanía total.
Para meditar:
* Si la rodilla de toda la creación se doblará ante Él, ¿cómo estoy viviendo hoy mi confesión de que Jesucristo es el Señor?
* ¿Estoy compartiendo esta verdad universal con otros?
Oración
Señor Jesús, me arrodillo y me postro delante de Ti y declaro que Eres el Señor para la Gloria de Dios Padre.
Perdona mis pecados y sálvame, porque sólo en Tu Nombre hay Salvación.
Amén.
Rvdo. Nicolás Ocampo J.