La Biblia dice:
… es una tierra que el Señor mismo, tu Dios, cuida: desde que el año comienza, y hasta que termina, los ojos del Señor tu Dios están siempre sobre ella.
Deuteronomio 11:12 RVC
Hace apenas unas horas, el reloj marcaba “5 pa’ las 12:00”. En muchos hogares sonaba la canción nostálgica, se sentía la prisa por abrazar a los seres queridos y, quizás, la incertidumbre de qué traería el nuevo año. Pero hoy, 1 de enero, el tiempo se ha detenido en una página en blanco.
El texto de Deuteronomio nos da una seguridad asombrosa para hoy: Dios no está esperando a ver cómo te va en enero para decidir si te cuida. Sus ojos ya están puestos sobre tu vida desde el primer segundo de este año.
1. El balance ya se hizo, hoy comienza la siembra
Ayer reflexionamos sobre lo difícil del sistema, la economía y la política. Pero hoy, al despertar, la promesa de Dios es que Su cuidado es “constante”. No es un cuidado intermitente que depende de si la reforma tributaria es buena o si la ciudad está en calma; es un compromiso divino que no descansa.
2. Caminando en los objetivos espirituales
Si el año pasado terminó con el deseo de Pureza y Altar Familiar, hoy es el día de ponerlos en práctica.
* Pureza hoy: No esperes a febrero para cuidar lo que miras o cómo hablas. Empieza hoy con honestidad, sencillez y hambre de Dios.
* Altar hoy: Que el primer día del año no pase sin que tu familia se reúna para reconocer que el Señor es el todo. Que tu vida sea un altar de adoración y que tú seas un culto vivo para Jesús.
3. Una perspectiva de eternidad
Ayer nos planteamos la pregunta: “¿Estamos preparados para enfrentar la eternidad?”.
El 1 de enero no es solo el inicio de un calendario humano, es un paso más hacia el encuentro con el Señor. Vivir este año como “espirituales y no como carnales” significa que cada decisión financiera, familiar y ministerial de este 2026 debe estar filtrada por la sabiduría de Dios.
Para meditar:
• El “Primer Altar” del año: Hoy, antes de que termine el día, reúne a tu familia. Lee con ella Génesis 35:1-3 y declaren juntos que este año su hogar será un “Betel” (Casa de Dios), donde se despojan de todo lo que no le agrada a Él para servirle de corazón.
* Ten en cuenta esta posibilidad: El 2026 acaba de comenzar, pero no todos los que lo inician lo terminarán. Si tu último suspiro fuera este año, ¿estarías entrando a la Presencia del Señor o enfrentando Su juicio?¿Dónde despertarás cuando abras los ojos fuera del tiempo?”
Oración
Padre Celestial, en el Nombre de Jesús, hoy confieso que mi vida y la de mi familia está en Tus manos. Gracias porque Tus ojos ya están puestos en nosotros en este primer día del año. Declaramos que este será un año de pureza, de sabiduría financiera y de un altar encendido en nuestra casa. No caminaremos por lo que vemos en las noticias, sino por lo que dice Tu Palabra. ¡Amén!
Rvdo. Nicolás Ocampo J.