La Biblia dice:
“Por eso, anímense y edifíquense unos a otros, tal como lo vienen haciendo.”
1 Tesalonicenses 5:11 NVI
La espera de la Venida del Señor Jesús, no es un camino solitario. Dios nos ha puesto en una comunidad que es la Iglesia.
Una forma tangible de esperar al Señor es cuidando de nuestras relaciones. Si eres Pastor, tu obra se resume en una descripción triple que describe:
1. Trabajar hasta el cansancio;
2. Supervisar como “obispos”, cuyo significado literal es pararse frente al rebaño para conducirlos en el camino de la justicia, y
3. Amonestar e instruir en las verdades de la Palabra de Dios. (Hebreos 13:7: Hebreos 13:17)
Ahora bien, si eres un creyente a quien Dios llamó a la salvación y tu rol es diferente al de ser un pastor, también la Biblia nos provee una descripción de cómo debes trabajar en favor de las sanas relaciones en la Iglesia:
1. Amando a quienes nos guían espiritualmente,
2. Siendo pacientes con los débiles y
3. Animando a los desanimados.
No podemos decir que amamos Su venida, la del Señor, si no amamos a Su Iglesia.
Para meditar y actuar:
Hoy, busca a alguien a quien puedas dar una palabra de aliento. Esto puedes hacerlo con una llamada, compartiendo un versículo, dedicando una canción o con una invitación para tomar un café.
Oración:
Señor Jesús, hazme un instrumento de edificación. Que mis palabras y acciones hoy levanten al caído y fortalezcan al que está cansado mientras esperamos Tu regreso. Amén
Pastor
“Rvdo. Nicolás Ocampo J.