La Biblia dice:
“—Les aseguro que todo el que peca es esclavo del pecado —afirmó Jesús—.”
Juan 8:34 NVI
Para vencer el pecado, debemos entender de dónde viene y por qué nos domina:
1. El Pecado de Naturaleza (El ADN de Adán).
Todos nacemos con una inclinación intrínseca hacia el mal. Así como un niño que es egoísta o miente sin que nadie le enseñe, cargamos la herencia de Adán. El Rey David escribió esto:
“Yo sé que soy malo de nacimiento; pecador me concibió mi madre.”
(Salmo 51:5).
Solo el Señor Jesús fue concebido sin esta mancha (Lucas 1:35) y contrario a lo que algunos ignorantes afirman cuando aseguran que Él tuvo relaciones sexuales con María Magdalena, el Espíritu Santo por pluma del Apóstol Pedro asegura esto:
«Él – Cristo – no cometió ningún pecado ni hubo engaño en su boca».
1 Pedro 2:22 NVI
Incluso María siendo virgen para ese momento y ya en estado de embarazo, reconoció su necesidad de un Salvador, porque entendía que el pecado de naturaleza era propio en ella también (Lucas 1:47).
2. El Pecado Personal (Nuestra Decisión).
Aunque tenemos la tendencia a pecar por causa del pecado de naturaleza, somos condenados por nuestra práctica del pecado. El pecado personal es una entrega voluntaria a lo que ofende a Dios.
No cargamos con la culpa de nuestros padres (pecado de naturaleza) sino con nuestra propia rebelión (pecado personal).
Pecar es, en su raíz hebrea, “cruzar un límite peligroso”.
“El que peque, merece la muerte… al justo se le pagará con justicia y al malvado con maldad.”
(Ezequiel 18:20)
Para meditar:
* ¿Hay algún estándar generacional en el que mis antepasados pecaron contra Dios de la misma manera que yo lo hago?
* ¿De qué manera me he refugiado en las vivencias y en la educación que recibí en casa para “justificar” mi pecado personal?
Oración
Padre Celestial, hoy me uno a las palabras que tu Espíritu Santo le inspiró a tu siervo David en el Salmo 51:1-2
“Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu gran amor; conforme a tu misericordia, borra mis transgresiones. Lávame de toda mi maldad y límpiame de mi pecado.”
Te lo pido en el Nombre del Señor Jesús, Amén.
Pastor
“Rvdo. Nicolás Ocampo J.