La Biblia dice:
“Yo sé que en mí, es decir, en mi naturaleza pecaminosa no existe nada bueno. Quiero hacer lo que es correcto, pero no puedo.”
Romanos 7:18 NTV
Incluso el apóstol Pablo sentía la frustración de querer hacer el bien y terminar haciendo el mal. Esta lucha no significa que hayas cometido el “pecado imperdonable” (blasfemia contra el Espíritu), pues el hecho de que te duela fallar es prueba de que el Espíritu Santo aún trabaja en ti.
La victoria contra el pecado no está en nuestras fuerzas, sino en Jesucristo, quien nos libra de este cuerpo de muerte.
Sigue diciendo el Espíritu Santo por pluma del Apóstol Pablo:
“¡Soy un pobre desgraciado! ¿Quién me libertará de esta vida dominada por el pecado y la muerte?
¡Gracias a Dios!
La respuesta está en Jesucristo nuestro Señor. Así que ya ven: en mi mente de verdad quiero obedecer la ley de Dios, pero a causa de mi naturaleza pecaminosa, soy esclavo del pecado.”
Romanos 7:24-25 NTV
Para meditar:
* ¿Me siento miserable por mis fallas? Recuerda que hay gracia para el que confiesa sus pecados (1 Juan 1:9).
* Termina la semana dando gracias a Dios (como en Romanos 7:25) no por tu perfección, sino por Su perdón fiel y justo.
Oración
Padre Celestial, gracias por el perdón que me das. Esta experiencia de querer hacer el bien y no poder, me enseña a depender completamente de tu Gracia y del sacrificio del Señor Jesús. Ayúdame a vencer el mal para que Cristo Jesús sea glorificado en mi vida. Amén.
Pastor
“Rvdo. Nicolás Ocampo J.