La Biblia dice:
“El año en que murió el rey Uzías, vi al Señor sentado en un majestuoso trono, y el borde de su manto llenaba el templo.”
Isaías 6:1 NTV
A veces, nuestra imagen de Dios está construida por lo que otros dicen (“es un juez severo”, “es indiferente”, “es castigador”).
Tal como sucede en la vida cotidiana, donde las opiniones ajenas distorsionan nuestra percepción de los demás, a menudo permitimos que el juicio de terceros nuble nuestra visión de Dios.
Lamentablemente, terminamos aceptando una imagen de Él que dista mucho de su verdadera esencia.
El pasaje que leímos (Isaías 6:1) comienza diciendo que el año que murió el rey, Isaías no escuchó un rumor; sino que vio al Señor.
Dios mismo se permitió darse a conocer y el profeta perdió la conciencia del mundo exterior y con sus ojos espirituales vio lo que Dios le reveló.
El Dios Santo, Santo, Santo ha venido para que le conozcamos de manera personal e Íntima (Hebreos 1:1-2).
Para meditar:
* ¿Qué prejuicio sobre Dios te impide acercarte a Él hoy?
Oración
Padre Celestial, aunque es inevitable hacerme ideas de Ti por lo que otros dicen, o por lo que la tradición y el rumor popular afirman, mi deseo es conocerte de manera personal. Abre mis ojos y mi entendimiento y quita de mí las escamas que me impiden verte y conocerte. Te lo pido en el Nombre precioso del Señor Jesús y en el Poder de tu Espíritu Santo, Amén.
Pastor
“Rvdo. Nicolás Ocampo J.