La Biblia dice:
“El pagó el rescate completo por Su pueblo y les ha garantizado para siempre el pacto que hizo con ellos. ¡Qué santo e imponente es Su Nombre!”
Salmos 111:9 NTV
En la Biblia, el nombre de una persona representa su reputación y en la mayoría de los casos definía aspectos de su personalidad y marcaba el rumbo de su vida.
Ahora bien, el Nombre de Dios tiene que ver con su autoexistencia y eternidad, es Santo porque Su reputación es impecable.
La Biblia dice que, Dios mismo ha exaltado Su Nombre y Su Palabra sobre todas las cosas (Salmo 138:2b NVI).
Usar Su nombre en vano o blasfemar no es solo una falta de respeto, es ignorar la majestad de quien es el Rey de reyes. Su Nombre es refugio y es digno de temor reverente (Salmo 9:9-10).
Para meditar:
Reflexiona en cómo usas el Nombre del Señor en tus conversaciones cotidianas.
Oración
Padre Celestial, Tu Nombre es puro y Santo, te ruego que mi boca siempre honre Tu Nombre y nunca lo tome a la ligera. Señor Jesús, Tu Nombre es sobre todo nombre y por Tu amor inagotable puedo ser salvo en ti. Te pido que Tu Espíritu Santo me ayude a glorificarte, Amén.
Pastor
“Rvdo. Nicolás Ocampo J.