#163 LO QUE NADIE TE DIJO SOBRE EL PECADO: Qué Es y Cómo Opera (II).
Devocional

#163 LO QUE NADIE TE DIJO SOBRE EL PECADO: Qué Es y Cómo Opera (II).

🗓️miércoles 18 de febrero, 2026
Nicolas Jr
Nicolas Jr

La Biblia dice:
“—Les aseguro que todo el que peca es esclavo del pecado —afirmó Jesús—.”
Juan 8:34 NVI

Para vencer el pecado, debemos entender de dónde viene y por qué nos domina:
1. El Pecado de Naturaleza (El ADN de Adán).
​Todos nacemos con una inclinación intrínseca hacia el mal. Así como un niño que es egoísta o miente sin que nadie le enseñe, cargamos la herencia de Adán. El Rey David escribió esto:
“Yo sé que soy malo de nacimiento; pecador me concibió mi madre.”
(Salmo 51:5).

Solo el Señor Jesús fue concebido sin esta mancha (Lucas 1:35) y contrario a lo que algunos ignorantes afirman cuando aseguran que Él tuvo relaciones sexuales con María Magdalena, el Espíritu Santo por pluma del Apóstol Pedro asegura esto:
«Él – Cristo – no cometió ningún pecado ni hubo engaño en su boca».
1 Pedro 2:22 NVI

Incluso María siendo virgen para ese momento y ya en estado de embarazo, reconoció su necesidad de un Salvador, porque entendía que el pecado de naturaleza era propio en ella también (Lucas 1:47).

2. El Pecado Personal (Nuestra Decisión).
​Aunque tenemos la tendencia a pecar por causa del pecado de naturaleza, somos condenados por nuestra práctica del pecado. El pecado personal es una entrega voluntaria a lo que ofende a Dios.
No cargamos con la culpa de nuestros padres (pecado de naturaleza) sino con nuestra propia rebelión (pecado personal).
Pecar es, en su raíz hebrea, “cruzar un límite peligroso”.
​
“El que peque, merece la muerte… al justo se le pagará con justicia y al malvado con maldad.”
(Ezequiel 18:20)

Para meditar:
* ¿Hay algún estándar generacional en el que mis antepasados pecaron contra Dios de la misma manera que yo lo hago?
* ¿De qué manera me he refugiado en las vivencias y en la educación que recibí en casa para “justificar” mi pecado personal?

Oración
Padre Celestial, hoy me uno a las palabras que tu Espíritu Santo le inspiró a tu siervo David en el Salmo 51:1-2
“Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu gran amor; conforme a tu misericordia, borra mis transgresiones. Lávame de toda mi maldad y límpiame de mi pecado.”
Te lo pido en el Nombre del Señor Jesús, Amén.

“

Rvdo. Nicolás Ocampo Jr.

Pastor

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