El Señor Jesús dijo: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. Mateo 22:39 NVI
Dado que nuestra vida nunca se desarrolla como lo hemos planeado o soñado, nuestra cotidianidad puede tornarse perturbadora y frustrante. Ante este panorama, podemos llegar a desarrollar de una manera involuntaria y casi que imperceptible, un constante sentimiento de enojo e incluso de odio disfrazado de severidad, hacia nosotros mismos. ¡ESTO NO ESTÁ BIEN!
Sé amable contigo, detente a pensar en cómo expresas amabilidad a los demás y reconoce que no haces eso mismo contigo.
Me gustaría compartirte algunas muestras de amabilidad que pudieras tener hacia ti:
1. Ama al Señor. Mateo 22:36-38 2. No abraces tu pecado. El pecado mata. Génesis 4:7 3. Reconócete como una obra maravillosa de Dios. Salmo 139:14-16 4. Desacelera tu vida. El afán enferma. Mateo 6:25-34 5. No uses palabras necias de insulto hacia ti. Sobre todo cuando te equivoques. Proverbios 18:21 – Santiago 3:6 6. No te autoimpongas maldiciones. Jeremías 20:14-18 7. Come saludablemente. Eclesiastés 5:19 – Hechos 15:29 8. Hazte un chequeo médico. Isaías 38:21 9. Duerme siete horas. Salmo 3:5 10. Toma el sol. Eclesiastés 11:7 11. Distánciate de personas que te contaminan emocional, sentimental, económica, social y espiritualmente. 1 Corintios 15:33-34 12. Perdona. Proverbios 17:9 13. Usa varios minutos de tu día para pasar tiempo a solas con Dios. Lee la Biblia y ora. 2 Crónicas 7:14 14. Llama a alguien para simplemente decirle que quieres saludarle. Proverbios 27:9 15. Vístete cómodo. Isaías 61:10 16. Sonríete tú mismo. Proverbios 15:30
Oración Padre Celestial, me gusta amar como Tú amas y a quien Tú amas. Sin embargo, reconozco que no me he amado y no me he detenido a valorar el hecho de que Tú me amas a mí. Quiero honrarte, amándome y siendo amable conmigo. Oro en el Nombre precioso del Señor Jesús y en el Poder de tu Espíritu Santo, Amén.