El Templo

Sé que no ha sido fácil para la mayoría el tener que asimilar, así sea transitoriamente, estar ausentes del templo, el cual ha sido parte de nuestra vida espiritual, la comunión con los hermanos, y sobre todo y lo más importante, La Adoración al Señor.

El día sábado 7 de noviembre, he concluido junto con mi esposa Marlen, el estudio del Libro de Éxodo, y entendimos que a pesar de que mucha gente que no es cristiana y unos pocos que sí dicen serlo, afirman que no hay necesidad de un templo para la vida de la iglesia, quedamos sobrecogidos al ver cómo para Dios el Señor, es supremamente significativo la existencia del Templo.

Pensemos que si los pueblos paganos, veían y sentían la necesidad de un templo, cuánto más nosotros y con sobradas razones. ¿Por qué? Resulta que estos pueblos paganos, que eran muchos, adoraban dioses y para ello era necesario reunirse en un lugar. Según textos antiguos los hititas por ejemplo, adoraban cientos, y quizás miles, de dioses, entre esos dioses tenía gran importancia la “diosa de la noche”.

Interesantemente, ellos adornaban esos templos con metales y piedras preciosos, utilizaban utensilios, altares y vasijas de lavamiento. Es decir, pasaba algo muy parecido a lo que Dios el Señor había establecido para el pueblo de Israel, pero a pesar de esos paralelismos, quiero destacar un gran numero de diferencias, frente a la práctica espiritual de Israel y de paso, también de la iglesia del Señor Jesús.

Dios por ejemplo, prohibió moldear imágenes. (Por asuntos de espacio y por animarte a que vayas a la Biblia, te comparto las citas, mas no los textos completos). Éxodo 20:4 y 34:17

Dios no necesita ser santificado por algún ritual humano; Él consagra su propio Lugar de Adoración, así como a quienes le servimos y adoramos. Éxodo 29:43-44; 40:9-15.

El Señor no se preocupa porque le llevemos comida o vestido; más bien, Él se ocupa por las necesidades de su pueblo. Deuteronomio 29:5 Lo que sí exige es nuestra obediencia y nuestra fe en cuanto al Diezmo y la Ofrenda. Malaquías 3:10-12. Debo hacer precisión que el Único que da sustento a Su pueblo es el Dios Creador y Verdadero.

Es el Señor quien tomó la iniciativa y eligió morar entre nosotros. Éxodo 29:45-46. El Señor no pidió y tampoco necesita que lo traigamos cargado al templo, es Él quien pronuncia Su Llegada y da a conocer Su Presencia en el Santuario del Templo. Éxodo 25:8; 40:34-38

 

Podría seguir hablando, quiero decir escribiendo, sobre la importancia del Templo y su impacto en la vida espiritual y fraternal de la iglesia, pero quiero dejarlo así, para que por favor, si tienes alguna disyuntiva sobre si regresar al templo o no, y dejarte para que hables con el Señor en oración si debes o no volver a reunirte. ¡ah! Olvidaba que sin importar la situación que estemos viviendo, nosotros no nos regimos por la percepción humana, sino por la fe que caracteriza a los verdaderos hijos de Dios. Como pastores, esperamos recibirte pronto en el Lugar que Dios el Señor haya determinado y designado como Su Templo, para que nos deleitemos en Íntima Devoción con Él.

 

Rvdo. Nicolás Ocampo J.

Pastor

  

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