¡Guerra avisada!

El dicho: “Guerra avisada, no mata soldado”, lo escuché por primera vez en mi vida en el año 1967, cuando apenas tenía 9 años de edad; para ese momento cursaba mi tercer grado de primaria, y fue precisamente en labios de mi profesor

Pascual González de donde provino dicha frase. Para ese momento como es casi normal, era difícil que para un niño de esa edad, quedara claro qué era lo que él quería decir.

Dicen que los refranes son una especie de “evangelio popular”, a través del cual en pocas palabras se expresan grandes lecciones.

Con lo que yo no contaba, era que años más tarde el Maestro por excelencia, el Señor Jesús, usando otras palabras pero de igual significación, me advirtiera acerca de los acontecimientos por venir a través de los cuales hiciera ver el engaño como un peligro destructor, tan destructor como la guerra, y no dejarnos engañar como a unos soldados en pie de guerra. Me estoy refiriendo a los capítulos 24 de Mateo; 13 de Marcos, y 21 de Lucas principalmente.

Para este momento en el que escribo, estoy acercándome a un fin de semana, en el que he vivido momentos tensos, tan tensos como si fueran una pesadilla, y me pongo a pensar que fue precisamente días previos a su sacrificio en la Cruz, que Él se tomó un tiempo, para manifestarnos a sus seguidores  su anuncio y no fuéramos sorprendidos desprevenidos por los acontecimientos que se iban a dar, acerca del engaño,  la destrucción de Jerusalén, su glorioso regreso y el fin del mundo.

¿Qué deseaba el Señor? Pues que sus discípulos inicialmente, y nosotros estuviéramos preparados para lo que tenemos que enfrentar hacia adelante.

De la misma manera como lo hizo el Señor Jesús, nosotros debemos advertir a nuestros hijos, a la iglesia, y en general a las personas cómo enfrentar las cosas por venir. Uno de los planes estratégicos que debemos usar para este tipo de prevención es precisamente un sistema agradable de evangelización.

¿Tienes algún plan estratégico de evangelización o una fórmula que contenga lecciones que socorran a las personas que te rodean y de esa manera poder ayudarles para que los hechos anunciados no los tomen por sorpresa y de paso conozcan al Verdadero Salvador de sus almas?

 

Todavía estás a tiempo de trazar una hoja de ruta que te permita llevar a cabo una evangelización efectiva.

 

Sugiero que leas las Escrituras arriba mencionadas.

 

Rvdo. Nicolás Ocampo J.

Pastor

  

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