Fuente y canal

Y aunque parecidos, son distintos absolutamente. Por lo tanto no podemos caer en el gran error de invertir este orden al poner nuestra confianza en los humanos antes que en Dios.

¿Qué es la fuente?

La palabra fuente se define como todo aquello que es origen de otra cosa, o de donde surge, su causa. 

 

¿Qué es un canal?

El término canal es aquel que se utiliza para designar a aquellos conductos por los cuales se  redirecciona el curso de algún elemento con el objeto que este llegue a un destino específico.

 

Vistas las anteriores definiciones debemos ser muy  cuidadosos al momento de atribuir las bendiciones que recibimos a alguien que no sea Dios la verdadera fuente de todo, menos del mal.

Cuántas veces caemos en el gravísimo error al decir que hemos obtenido algo como producto de nuestro esfuerzo o por la bondad de un amigo o conocido.

Para no llevar al descrédito a Dios que es quien nos provee de todo, debemos recibir con un corazón agradecido toda provisión y toda bendición, siempre agradeciéndole,  como quiera que Él es no sólo la fuente de nuestra vida, sino también de nuestro sustento.

Canales puede haber muchos tales como: Un empleo, una profesión, una renta, un amigo, un hermano y muchas veces hasta un desconocido, pero la fuente es y será uno solo:  Dios. 

Veamos algunas Escrituras que seguramente nos ayudarán para que al recibir una ayuda la próxima vez, le demos la ¡Gloria a Dios!

 

El Señor [la fuente], está conmigo entre los que me ayudan [el Canal]; Por tanto, yo veré mi deseo en los que me aborrecen. Mejor es confiar en el Señor [la fuente], Que confiar en el hombre [el Canal]. Mejor es confiar en el Señor Que confiar en príncipes. Psa 118:7-9 

 

No olvides que el Señor[la fuente], te guio por el inmenso y terrible desierto, que estaba lleno de escorpiones y serpientes venenosas, y que era tan árido y caliente. ¡Él te dio [la fuente], agua de la roca!

En el desierto, te alimentó[la fuente], con maná, un alimento desconocido para tus antepasados. Lo hizo para humillarte y para ponerte a prueba por tu propio bien.

Todo esto lo hizo para que nunca se te ocurriera pensar: “He conseguido toda esta riqueza con mis propias fuerzas y energías”.

Acuérdate del SEÑOR tu Dios. Él es quien te da las fuerzas[la fuente], para obtener riquezas[el Canal], a fin de cumplir el pacto que les confirmó a tus antepasados mediante un juramento.

»Pero una cosa te aseguro: si alguna vez te olvidas del SEÑOR tu Dios y sigues a otros dioses, y les rindes culto y te inclinas ante ellos, sin duda serás destruido. Deu 8:15-19

 

Rvdo. Nicolás Ocampo J.

Pastor

  

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