¿Debo congregarme?

Esta pregunta debe responderse con un rotundo ¡Sí!

No es la anterior respuesta algo temeraria de mi parte, simplemente así lo insiste La Palabra de Dios, no una, sino muchas y reiteradas veces.

Resulta que el Señor nos ha llamado no sólo para ser salvos, sino para que también hagamos parte de una comunidad, y establecer relaciones personales que produzcan armonía con otros creyentes y que nos caractericen como miembros integrantes de la familia de Dios.

Es muy importante que consideremos ¿Cómo es el componente de la Iglesia? La iglesia se compone de creyentes en Cristo Jesús conscientes de que, si alguien  piensa distinto a lo que la Biblia establece en cuanto a la unidad de los hermanos, va seriamente rumbo a soportar una vida de aislamiento que lo puede llevar peligrosamente a la muerte espiritual y con esta a la muerte eterna. Textos como el que sigue, dejan ver a las claras la importancia de este asunto:

Más valen dos que uno, porque obtienen más fruto de su esfuerzo. Si caen, el uno levanta al otro. ¡Ay del que cae y no tiene quien lo levante! Si dos se acuestan juntos, entrarán en calor; uno solo ¿cómo va a calentarse? Uno solo puede ser vencido, pero dos pueden resistir. ¡La cuerda de tres hilos no se rompe fácilmente! Eclesiastés 4:9-12 

También sobre este tema, hay otras Escrituras que nos hablan de la importancia de congregarnos y vivir en comunidad. Veamos algunos textos más:

Todos los creyentes estaban juntos y tenían todo en común… Hechos 2:44 

Todos los creyentes eran de un solo sentir y pensar. Hechos 4:32ª  

No dejemos de congregarnos, como acostumbran hacerlo algunos, sino animémonos unos a otros, y con mayor razón ahora que vemos que aquel día se acerca. Hebreos 10:25 

Por lo tanto ¿Qué significa vivir en comunidad? Es vivir en unidad y en armonía. La Eterna Palabra de Dios nos habla en el salmo 133 cosas tan importantes como que en la iglesia donde se vive en unidad y armonía, El Señor envía Bendición y Vida Eterna. La primera, se goza en esta vida y la segunda, en la eternidad.

¡Cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos convivan en armonía! Es como el buen aceite que, desde la cabeza, va descendiendo por la barba, por la barba de Aarón, hasta el borde de sus vestiduras.  Es como el rocío de Hermón que va descendiendo sobre los montes de Sión. Donde se da esta armonía,]  el Señor concede bendición y vida eterna. Salmo 133:1-3 

El salmo alude a lo Bueno como lo que se ve y lo agradable como lo que se gusta. Por lo tanto, no deje de congregarse, ni mucho menos se oponga a quienes lo hacemos, porque usted se estaría perdiendo de ver lo bueno y gustar lo agradable; además se está perdiendo la bendición de Dios y poniendo en grave riesgo la Vida Eterna.

 

Rvdo. Nicolás Ocampo J.

Pastor

  

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