¡No hay plazo que no se venza...!

“No hay plazo que no se venza , ni deuda que no se pague.” Así reza el muy conocido refrán popular aludiendo a que todo tiene su debido tempo en esta vida. Al pensar en el plan de Salvación que Dios trazó desde tiempos inmemoriales,

me doy cuenta de que este mismo refrán se aplica en lo que respecta a nuestra Salvación. Veamos por qué.

LA DEUDA.

Esa deuda que teníamos con Dios, ninguno de nosotros era capaz de pagarla, sin embargo en Cristo Jesús y su Sacrificio en la Cruz, Él la pagó en su totalidad. Muchos versículos de La Palabra de Dios nos hablan del tema, entre ellos el siguiente:

Sin embargo, Dios nos dio vida en unión con Cristo, al perdonarnos todos los pecados

y anular la deuda  que teníamos pendiente por los requisitos de la ley. Él anuló esa deuda que nos era adversa, clavándola en la cruz. Desarmó a los poderes y a las potestades, y por medio de Cristo  los humilló en público al exhibirlos en su desfile triunfal. Colosenses 2:13b-15

EL PLAZO.

Ahora quiero escribir algo sobre el plazo, ese que según Las Escrituras menciona en muchas ocasiones para referirse a La segunda Venida del Señor Jesús y que ha generado tanta expectativa desde los primeros días de la Iglesia y que desde entonces los cristianos creemos que el Señor Jesús regresará triunfalmente y que de paso traerá un juicio sobre este mundo. En la primera carta a los tesalonicenses el apóstol Pablo habla con certeza del cumplimiento del plazo cuando nuestro señor Jesús venga:

Que [el Señor] los fortalezca interiormente para que, cuando nuestro Señor Jesús venga con todos sus santos, la santidad de ustedes sea intachable delante de nuestro Dios y Padre. 1Tesalonicenses 3:13 

Los profetas del Antiguo Testamento anunciaron que Dios, a través del Mesías, algún día gobernaría en Su Reino con Justicia. Veamos una de esas tantas profecías:

Miren, un rey reinará con rectitud y los gobernantes gobernarán con justicia. Isaías 32:1 

 El Señor Jesús enseñó que había venido a cumplir las promesas de Dios y que su Primera Venida señalaba la llegada del Reino de Dios:

Después de que encarcelaron a Juan, Jesús se fue a Galilea a anunciar las buenas nuevas de Dios. «Se ha cumplido el tiempo —decía—. El reino de Dios está cerca. ¡Arrepiéntanse y crean las buenas nuevas!» Marcos 1:14-15 

Sin embargo, también el Señor Jesús enseñó que la plena Realización del Reino de Dios estaba todavía por venir y que en su Segunda Venida el Reino de Dios se concretaría plenamente.

Entonces dirá el Rey a los que estén a su derecha: “Vengan ustedes, a quienes mi Padre ha bendecido; reciban su herencia, el reino preparado para ustedes desde la creación del mundo. Mateo 25:34 

Vistas las cosas así debemos tener muy claro que el Señor Jesús es el Mesías prometido y el Hijo de Dios, que dirigirá los acontecimientos del finde los tiempos. ( Mateo 25: 31-46). Cuando venga de nuevo, el Señor Jesús juzgará a la humanidad y le dará la bienvenida en su Reino a los que le hemos sido fieles:

Y él enviará a sus ángeles para reunir de los cuatro vientos a los elegidos, desde los confines de la tierra hasta los confines del cielo. Marcos 13:27 

A pesar de que La Segunda Venida del Señor Jesús todavía está por ocurrir, Él prometió claramente que vendría otra vez, pero de una manera muy diferente de como lo hizo en su Primera Venida. En Su Primera Venida, vino humildemente naciendo en un abrevadero como un mortal. En la Segunda Venida, será revelado en todo Su Poder y Gloria:

también Cristo fue ofrecido en sacrificio una sola vez para quitar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, ya no para cargar con pecado alguno, sino para traer salvación a quienes lo esperan. Hebreos 9:28 

El Señor Jesús dice: “¡Miren que vengo pronto!”, y nosotros respondemos: “Amén. ¡Ven, Señor Jesús!” Apocalipsis 22:20

Ya sabes: La deuda fue saldada y el Plazo está a punto de cumplirse.

 

Rvdo. Nicolás Ocampo J.

Pastor

  

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