El Reino de Dios

Ese término Reino de Dios ha sido motivo de controversias y malas interpretaciones, y aunque no es mi propósito ser concluyente sobre este tema mientras escribo estas líneas, sí es mi anhelo hacer algunas precisiones que te serán muy útiles como lo han sido para mí.

Primero que todo te invito a que leas el siguiente texto bíblico en el que el Señor Jesús dice:

—¿A qué se parece el reino de Dios? ¿Con qué voy a compararlo? Lucas 13:18 

Aunque la frase “El Reino de Dios” ( o Reino de Los Cielos),  la cual resalto en el versículo ya leído, no aparece en el Antiguo Testamento, el concepto como tal sí está presente. Los profetas del Antiguo Testamento describen un futuro cuando Dios el Señor reinará sobre su creación. Veamos algunos textos:

Porque nos ha nacido un niño, se nos ha concedido un hijo; la soberanía reposará sobre sus hombros, y se le darán estos nombres:  Consejero admirable, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz. Se extenderán su soberanía y su paz, y no tendrán fin. Gobernará sobre el trono de David y sobre su reino, para establecerlo y sostenerlo con justicia y rectitud desde ahora y para siempre. Esto lo llevará a cabo el celo del Señor Todopoderoso. Isa 9:6-7 

Del tronco de Isaí brotará un retoño; un vástago nacerá de sus raíces. El Espíritu del Señor reposará sobre él: espíritu de sabiduría y de entendimiento, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor del Señor. Él se deleitará en el temor del Señor; no juzgará según las apariencias, ni decidirá por lo que oiga decir, sino que juzgará con justicia a los desvalidos, y dará un fallo justo en favor de los pobres de la tierra. Destruirá la tierra con la vara de su boca; matará al malvado con el aliento de sus labios. La justicia será el cinto de sus lomos y la fidelidad el ceñidor de su cintura. El lobo vivirá con el cordero, el leopardo se echará con el cabrito, y juntos andarán el ternero y el cachorro de león, y un niño pequeño los guiará. La vaca pastará con la osa, sus crías se echarán juntas, y el león comerá paja como el buey. Jugará el niño de pecho junto a la cueva de la cobra, y el recién destetado meterá la mano en el nido de la víbora. No harán ningún daño ni estrago en todo mi monte santo, porque rebosará la tierra con el conocimiento del Señor como rebosa el mar con las aguas. Isa 11:1-9

 Es que para el pueblo de Israel ese era un tiempo para mirar hacia adelante, un tiempo cuando las promesas de Dios se cumplirían y ellos serían liberados del dominio extranjero. Este Reino fue el tema principal del ministerio del Señor Jesús, por lo que Sus Enseñanzas trajeron nuevas formas de pensar acerca de este viejo concepto. El Señor Jesús enseñó que El Reino no está en un futuro lejano. Ya está aquí, es una realidad presente y futura: Veamos:

Jesús les contó otra parábola: «El reino de los cielos es como un hombre que sembró buena semilla en su campo. Pero mientras todos dormían, llegó su enemigo y sembró mala hierba entre el trigo, y se fue. Cuando brotó el trigo y se formó la espiga, apareció también la mala hierba. Los siervos fueron al dueño y le dijeron: “Señor, ¿no sembró usted semilla buena en su campo? Entonces, ¿de dónde salió la mala hierba?”  “Esto es obra de un enemigo”, les respondió. Le preguntaron los siervos: “¿Quiere usted que vayamos a arrancarla?” “¡No! —les contestó—, no sea que, al arrancar la mala hierba, arranquen con ella el trigo.  Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha. Entonces les diré a los segadores: Recojan primero la mala hierba, y átenla en manojos para quemarla; después recojan el trigo y guárdenlo en mi granero.”» Mat 13:24-30

 

Permíteme exponerte algo supremamente significativo, porque las implicaciones de este mensaje son importantes porque la iglesia del Señor Jesús, de la cual tú eres parte puede participar en el Reino aquí y ahora, mientras espera con esmerada expectativa su futura plenitud.

Además, el Señor Jesús cambió el enfoque  del Reino del ámbito terrenal y político al espiritual, razón por la cual muchos devotos judíos de la época, que querían una gloriosa liberación del inclemente régimen político de Roma, lo rechazaron como Mesías, lo cual hoy todavía hacen. En efecto, el Señor Jesús dijo: No van a decir: “¡Mírenlo acá! ¡Mírenlo allá!” Dense cuenta de que el reino de Dios está entre  ustedes. Lucas 17:21 

Y es que el Reino de Dios estaba entre ellos porque el Señor Jesús estaba entre ellos. Porque donde está El Rey, ahí está también Su Reino. Por lo tanto cuando el Señor introdujo esta nueva perspectiva del Reino de Dios, estaba reafirmando  que es el Mesías anunciado que ha traído el Reino de Dios a la tierra y como si fuera poco, lo ha hecho accesible a la humanidad, para que todo el que por allí entre, “No se pierda, sino que tenga vida eterna”.  

 

Rvdo. Nicolás Ocampo J.

Pastor

  

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