Sobornar es ofrecerle dinero, un regalo o inclusive hacerle un favor a alguien, con el fin de alcanzar algo que corrompe la justicia, el derecho y la verdad.

Si Dios tiene algo para ti, Él no necesita que corrompas a alguien ofreciéndole algo para que todo sea inmediato.
Dios requiere que esperes con paciencia a que Él actúe en Su tiempo. Sobornar para lograr algo, siempre traerá desgracia.

La Biblia dice:

La compañía de los impíos no es de provecho; ¡las moradas de los que aman el SOBORNO serán consumidas por el fuego! Job 15:34 NVI

El soborno es una de las prácticas de corrupción a las que la gente más recurre y es la causa de la podredumbre social, ya que se piensa que se puede violar la ley y se puede corregir el delito por medio de coimas y dádivas.
– no le ofrezcas dinero a un funcionario público para que te haga más rápido una gestión.
– no le ofrezcas dinero al guarda de tránsito, paga tus multas.
– no le pagues a alguien para que testifique en tu favor, si esa persona no vio, escuchó y presenció.
– no intimides a alguien con el secreto que le has guardado o que por accidente te enteraste.
– Si algo has logrado a punta de soborno o extorsión, no digas que es bendición de Dios.

La Biblia dice:
Por eso, teman al Señor y tengan cuidado con lo que hacen, porque el Señor nuestro Dios no admite la injusticia ni la parcialidad ni el SOBORNO. 2 Crónicas 19:7 NVI

También dice:

El ambicioso acarrea mal sobre su familia; el que aborrece el SOBORNO vivirá. Proverbios 15:27 NVI

Feliz día,

Rvdo. Nicolás Ocampo M.
Pastor

    

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4 comentarios en «El Soborno»

  1. Estoy pudiendo justicia a Dios, porque estoy presenciando en mi trabajo un acto inmoral de soborno y me frustra. Al leer este mensaje me doy cuenta que, las personas no saben lo que les espera

  2. Gracias a Dios por estos devocionales, porque muchas veces no tomamos conciencia de lo que hacemos, y a veces sabiéndolo a consciencia lo hacemos, es decir, pecamos deliberadamente.
    El que aborrece el pecado no sobornará ni aunque sea en lo mas mínimo, pues Dios nos prueba en lo poco para bendecirnos con mucho, Amén!

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