¡Colombia Patria Querida!

Por todos es sabido el episodio que conmocionó no solamente al país, sino también a gran parte del mundo, cuando dos soldados de la patria cayeron mientras realizaban un espectáculo aéreo en el cierre de la Feria de las Flores de Medellín, y que perdieron la vida tras circunstancias que son materia de investigación. 

Con la velocidad que nos proporciona la tecnología, prácticamente a la mayoría de los espectadores que seguían dicho acto de entretenimiento por los medios de comunicación televisivos, casi que les tocó ver en directo tan terrible escena.

Los comentarios, conjeturas e investigaciones no se dejaron esperar, desde el alto gobierno en Colombia hasta instituciones de investigación como el FBI tratando de saber cuál fue la causa de tan lamentable hecho.

Permítame, después de lamentar la muerte de estos dos suboficiales, pero igual que ellos, también desde las alturas cayó el tricolor colombiano que al igual se erigía por los aires de nuestra ciudad y del cual no se hizo ni el más mínimo comentario.

Dos vidas representaban una Institución, pero la bandera representa toda una nación; porque la bandera, más que un trozo de tela es nada menos que el distintivo de un país; además que ésta comunica algún tipo de mensaje o señal.

En el caso del tricolor colombiano, desde muy niños hemos oído decir que: La primera descripción de los colores que posee la bandera nacional colombiana, así como la interpretación del significado de los mismos, se le atribuye al Patriota Francisco Antonio Zea, quien declaró durante su discurso en el Congreso de Angostura de 1819 (congreso en el cual nació la Gran Colombia) lo siguiente: Nuestro pabellón nacional, símbolo de las libertades públicas, de la América redimida, debe tener tres franjas de distintos colores: sea la primera amarilla, para significar a los pueblos que queremos y amamos la federación; la segunda azul, color de los mares, para demostrar a los déspotas de España, que nos separa de su yugo ominoso la inmensidad del océano, y la tercera roja, con el fin de hacerles entender a los tiranos que antes de aceptar la esclavitud que nos han impuesto por tres siglos, queremos ahogarlos en nuestra propia sangre, jurándoles guerra a muerte en nombre de la humanidad, en el centro del escudo pondremos la imagen de nuestro cóndor andino, a imitación de los romanos que colocaron en sus banderas las famosas águilas que conquistaron el mundo.

Esta interpretación, acorde a la época turbulenta de la revolución latinoamericana, no es la que se emplea en el presente. La bandera a la que Zea se refería era la que el Libertador Simón Bolívar enarboló durante las campañas de Independencia de 1818 y 1819, y que más tarde se convirtió sucesivamente en la bandera de la Gran Colombia y de la Nueva Granada (hoy Colombia), por lo que, desde entonces los tintes de la misma, han permanecido intactos. De acuerdo a la interpretación moderna de los colores, estos significan:

Amarillo: representa la riqueza del suelo colombiano, así como el sol, fuente de luz, y la soberanía, la armonía y la justicia.

Azul: representa el cielo que cubre la Patria, los ríos y los dos océanos que bañan el territorio colombiano.

Rojo: representa la sangre vertida por los patriotas en los campos de batalla para conseguir la libertad, la que significa amor, poder, fuerza y progreso.

Con mi siguiente comentario, no pretendo echarle sal a la herida, pero sería muy importante reflexionar acerca de esa imagen final del episodio en mención en la que vemos los cadáveres de dos compatriotas cubiertos por una bandera que representa nuestro país, y que junto a ellos ha caído también como queriendo decir que ya las riquezas no están porque la corrupción acabó con ellas; las aguas cristalinas tampoco están porque entre todos las hemos contaminado; y la sangre derramada aparentemente en vano por los patriotas, pareciera que lo único que queda de ella, es que este país estuvo fundado sobre sangre la cual no ha cesado de derramarse a causa de odios intolerantes y que aun baña no solo nuestros campos, sino nuestras ciudades también.

¡Ay Colombia patria querida!, la otrora también llamada patria de Dios, saber que en tu suelo también hay un pueblo llamado iglesia compuesta de hombres y mujeres temerosos de Dios, sinónimo de Su Favor sobre tu suelo con color rojo Sangre significado de Salvación Eterna, que hoy contra viento y marea se esfuerza por mantener en alto la bandera de la Verdad cuyo Nombre es Jesús el Señor.

Señor: Hiciste temblar la tierra, la has hendido; Sana sus roturas, porque titubea. Has hecho ver a tu pueblo cosas duras; Nos hiciste beber vino de aturdimiento. Has dado a los que te temen bandera que alcen por causa de la verdad. Selah Salmos 60:2-4 RVR1960

 

Rvdo. Nicolás Ocampo J.

Pastor

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