De tantos videos que a diario circulan en redes sociales y de los cuales hago poco caso, hubo uno que sí me llamó la atención, no por su despliegue de imágenes sino por su breve información que me motivó a compartirte algunos apartes, los cuales quiero dejarte solo para que pienses en ello y saques tus propias conclusiones.

El contenido de dicho video habla de 5 razones para dejar de celebrar Culto al Señor Jesús. Razones como las siguientes: Ser más sabio que el rey Salomón; llegar a estar más enfermo que Job; ser más viejo que Matusalén; que llueva más que en el Diluvio; tener más trabajo que Noé. Podríamos hablar de otros casos más, pero lo dejaré así por ahora.

Visto lo anterior, me pareció pertinente investigar cada caso cuyo resultado te comparto y seguidamente te invito para que medites cuando sientas deseos de no Celebrar el Culto al Único Dios Verdadero en el templo.

Ø SER MÁS SABIO QUE SALOMÓN

Salomón sobrepasó a los reyes contemporáneos de Egipto, Arabia, Canaán y Edom en sabiduría. Salomón se convirtió en bienhechor de la literatura sapiencial de Israel. En ningún otro período de la monarquía prevaleció la combinación de contactos internacionales, riqueza, y ausencia de guerras necesaria para proporcionar el clima indispensable para la producción literaria.

Dios le dio a Salomón sabiduría e inteligencia extraordinarias; sus conocimientos eran tan vastos como la arena que está a la orilla del mar. Sobrepasó en sabiduría a todos los sabios del Oriente y de Egipto. En efecto, fue más sabio que nadie: más que Etán el ezraíta, y más que Hemán, Calcol y Dardá, los hijos de Majol. Por eso la fama de Salomón se difundió por todas las naciones vecinas. Compuso tres mil proverbios y mil cinco canciones. Disertó acerca de las plantas, desde el cedro del Líbano hasta el hisopo que crece en los muros. También enseñó acerca de las bestias y las aves, los reptiles y los peces. Los reyes de todas las naciones del mundo que se enteraron de la sabiduría de Salomón enviaron a sus representantes para que lo escucharan. 1 reyes 4:29-34

Ø ESTAR MÁS ENFERMO QUE JOB

Con el permiso de Dios, Satanás le quita sus riquezas, sus diez hijos y, finalmente, su salud. Sus parientes y paisanos interpretaron sus desventuras como castigo divino por grandes pecados, y lo arrojaron fuera de la ciudad. Su esposa aceptó la opinión común, y lo instó a acelerar el fin inevitable maldiciendo a Dios.

Job fue visitado por tres amigos, Elifaz, Bildad y Sofar, también sabios ellos, ricos y poderosos, como lo había sido él. Cuando vieron sus penurias compartieron la opinión popular, y lo único que pudieron hacer fue sentarse en silencio con Job en el basurero fuera de las puertas de la ciudad durante los siete días de luto por un hombre a quien se daba por

muerto. Las expresiones de dolor a causa de su enfermedad son francamente indescriptibles. Aunque la falta de comprensión de sus amigos llevó a Job hasta el borde de la desesperación, también lo acercó a Dios y lo preparó para la revelación de la Soberanía de Dios que le trajo la paz. La plebe no pudo comprender su sanidad, la duplicación de sus riquezas, y el regalo de nuevos hijos.

El SEÑOR bendijo más los últimos años de Job que los primeros, pues llegó a tener catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas. Tuvo también catorce hijos y tres hijas. A la primera de ellas le puso por nombre Paloma, a la segunda la llamó Canela, y a la tercera, Linda. No había en todo el país mujeres tan bellas como las hijas de Job. Su padre les dejó una herencia, lo mismo que a sus hermanos. Job 42:12-15

Ø SER MÁS VIEJO QUE MATUSALÉN

Fue el octavo patriarca incluido en la genealogía de Genesis. 5. Fue hijo de Enoc y abuelo de Noé. Vivió hasta la avanzada edad de 969 años

Matusalén tenía ciento ochenta y siete años cuando fue padre de Lamec. Después del nacimiento de Lamec, Matusalén vivió setecientos ochenta y dos años más, y tuvo otros hijos y otras hijas. De modo que Matusalén murió a los novecientos sesenta y nueve años de edad. Genesis 5:25- 27

Ø QUE LLUEVA MÁS QUE EN EL DILUVIO

Inundación con agua provocada por Dios en la época de Noé para destruir toda la humanidad, salvo unos cuantos miembros elegidos, de sobre la tierra (Genesis capítulos 6 al 8). Se debe interpretar que su significado es el de un diluvio catastrófico tal como el que se describe en Génesis. En el Nuevo Testamento se describe el mismo acontecimiento en: Mateo 24:38–39; Lucas 17:27; 2 Pedro. 2:5.

Ø TENER MÁS TRABAJO QUE NOÉ

Según la interpretación más aceptable de Genesis 6:3, juntamente con 1 Pedro 3:20, cuando Noé tenía 480 años de edad Dios le informó que iba a destruir al hombre de sobre la faz de la tierra, pero que daría un tiempo de gracia de 120 años, durante el cual Noé debía construir un arca, en el que habría de salvar a su familia más cercana, y a una selección representativa de animales (Genesis 6:13–22). Fue durante este lapso, probablemente, que Noé se dedicó a predicar, pero no hubo arrepentimiento, y llegó el diluvio, que destruyó a todos excepto a Noé y su esposa, sus tres hijos y sus respectivas esposas (Genesis 7:7; 1 Pedro 3:20.

Si llegas a superar estos récords, tendrás 5 “poderosas razones” para no celebrar Culto a Dios.

Rvdo. Nicolás Ocampo J.
Pastor
  

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *