Por “lenguaje inclusivo en cuanto al género” se entiende la manera de expresarse oralmente y por escrito sin discriminar a un sexo, género social o identidad de género en particular y sin perpetuar estereotipos de género.

Todos estos son puros inventos de la ONU manejada por movimientos alternativos, que lo único que hacen es desdibujar la Obra Creadora del Dios Todopoderoso.

Todo esto dio como resultado que en el mundo (Que está bajo el control de Satanás), se levantaran movimientos llenos de personas sensibles, quejosas y vulnerables, y aunque la humanidad siempre ha sido eso, hoy más que nunca estamos repletos de colectivos y grupos, y asociaciones de toda clase que hacen reclamos por abusos o por falta de reconocimiento; la hipocondría social y conductual nos tiene arrinconados. A unos dizque por víctimas y a los otros dizque por victimarios. Y en medio de tantos lamentos de tantas personas lloronas y denunciantes, uno de los gritos más comunes es el del lenguaje inclusivo: Que se diga niños y niñas; presidentes y presidentas; vacos y vacas; caballos y caballas; testigos y testigas; internautos e internautas; hombres y hombras; chorizos y chorizas; extraterrestres y extraterrestras; jóvenes y jóvenas; y hasta por ahí hay un cantante seudocristiano quien con su esposa esperan un bebé y como no saben si es niño o niña, dicen que están esperando un “hije”.

Se habla demasiado del famoso lenguaje inclusivo: “Les persones, le mer esteve serene, serene estebe le mer, y otras expresiones que más que lenguaje inclusivo son estupideces idiomáticas.

¿Quieres aprender el verdadero lenguaje incluyente e inclusivo? Pues háblale con respeto a un anciano; háblale con dulzura a un niño; háblale con firmeza a un infractor y con amor a tu cónyuge y con fe cuando le hables a la iglesia. Veamos el verdadero, pulcro y sencillo lenguaje a la luz de las Sagradas Escrituras. Sólo algunos ejemplos:

 

Ancianos

No reprendas con dureza al anciano, sino aconséjalo como si fuera tu padre. 1Timoteo 5:1ª

 

Jóvenes

Trata a los jóvenes como a hermanos; 1Timoteo 5:1b

 

Niños

Instruye al niño en el camino correcto, y aun en su vejez no lo abandonará. Proverbios 22:6

 

Infractor

Esto es lo que debes enseñar. Exhorta y reprende con toda autoridad. Que nadie te menosprecie. Tito 2:15

 

Esposos

Esposos, amen a sus esposas y no sean duros con ellas. Colosenses 3:19

 

Esposas

Así mismo, esposas, sométanse a sus esposos, de modo que si algunos de ellos no creen en la palabra, puedan ser ganados más por el comportamiento de ustedes que por sus palabras, al observar su conducta íntegra y respetuosa. 1Pedro 3:1-2

 

Pastores

…cuiden como pastores el rebaño de Dios que está a su cargo, no por obligación ni por ambición de dinero, sino con afán de servir, como Dios quiere. No sean tiranos con los que están a su cuidado, sino sean ejemplos para el rebaño. 1Pedro 5:2-3

 

Creyentes

Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad cuál haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe. Hebreos 13:7

Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso. Hebreos 13:17

Orad por nosotros; pues confiamos en que tenemos buena conciencia, deseando conducirnos bien en todo. Hebreos 13:18

Saludad a todos vuestros pastores, y a todos los santos. Los de Italia os saludan. Hebreos 13:24

 

¿Quieres otro verdadero mensaje inclusivo? Pues aprende braille para que te comuniques con los invidentes, o lenguaje de señas para hablar con los sordomudos; habla pacientemente para comunicarte con un autista, habla con entusiasmo del evangelio de Dios, y habla con dolor por el sufrimiento ajeno. Incluir no es cambiar las letras, es cambiar por dentro…

Porque si a eso vamos, el primero en usar bien el lenguaje inclusivo y la mayor expresión de amor, es el mismo Dios, cuando entre muchísimos versículos bíblicos creo que atiné al escoger los siguientes:

Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él. El que cree en él no es condenado, pero el que no cree ya está condenado por no haber creído en el nombre del Hijo unigénito de Dios. Ésta es la causa de la condenación: que la luz vino al mundo, pero la humanidad prefirió las tinieblas a la luz, porque sus hechos eran perversos. Pues todo el que hace lo malo aborrece la luz, y no se acerca a ella por temor a que sus obras queden al descubierto. En cambio, el que practica la verdad se acerca a la luz, para que se vea claramente que ha hecho sus obras en obediencia a Dios. Juan 3:16-21

 

Rvdo. Nicolás Ocampo J.

Pastor

  

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