Edificación Espiritual

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El Juez
Saludo Pastoral
29 de julio, 2024

El Juez

En mi ejercicio como he tenido que enfrentar situaciones a veces alegres, otras veces aburridas; en ocasiones amargas y otras dulces; como también  algunas en las que he acompañado de cerca y de lejos a algunas ovejas del rebaño que atraviesan por procesos jurídicos. Gracias a Dios estos últimos han sido pocos, pero no menos importantes, ya que tienen que ver con asuntos penales en los que la libertad depende de un ser humano llamado juez.Creo que todos evitamos al máximo tener que ir ante un juez. ¿Cómo lo evitamos? Sencillo, obedeciendo La Ley del país la cual ha sido elaborada para que sirva de herramienta a unas personas falibles llamadas jueces para que impartan justicia, es decir, para que decidan sobre la libertad de otro ser humano. Esto en cuanto a la justicia terrenal.En cuanto a la Justicia de Dios si mi memoria no me falla, creo que la primera vez que se menciona a Dios como Juez  en el Antiguo Testamento es en el libro de Génesis en un momento en el que Abraham es notificado por Dios mismo sobre el inevitable juicio contra las ciudades de Sodoma y Gomorra, sin embargo  el bien llamado amigo de Dios le dice:¡Lejos de ti el hacer tal cosa! ¿Matar al justo junto con el malvado, y que ambos sean tratados de la misma manera? ¡Jamás hagas tal cosa! Tú, que eres el Juez de toda la tierra, ¿no harás justicia? Génesis 18:25 ¿El juez de toda la tierra? ¡Sí!, así como lo leyó, Dios es el Juez de toda la tierra.Ahora bien, los términos “juez” o “juzgar” suman con frecuencia las tres funciones propias del gobierno: elaborar leyes, llevarlas a la vida del pueblo y por supuesto,  juzgar sobre la base de ellas. Eso es lo que en los Estados modernos se llama los tres poderes: legislativo, ejecutivo y judicial, que siempre deben mantenerse separados. Pero no era así en la antigüedad, de modo que tenemos a distintos líderes (por ejemplo, los protagonistas del libro de Jueces) que son llamados “jueces” cuando su ocupación iba mucho más allá de lo jurídico. Lo mismo sucede al llamar Juez a Dios, pues no estamos hablando solo de que le corresponde juzgar, sino que todo el poder en todos los ámbitos es suyo.Antes de continuar quiero compartirle dos textos más entre muchos otros, que mencionan a Dios como Juez:Señor, Dios de las venganzas; Dios de las venganzas, ¡manifiéstate! Levántate, Juez de la tierra, y dales su merecido a los soberbios. Salmo 94:1-2 Otro texto más:La exaltación no viene del oriente, ni del occidente ni del sur,  sino que es Dios el que juzga: a unos humilla y a otros exalta. Sal 75:6-7 Mi deseo es que todos los que lean este saludo, reconozcan a Dios como Supremo y Justo Juez.Algunos extrañamente preguntarán: ¿Por qué razón ?Sencillo, porque reconocer la existencia de un Juez implica reconocer que existe un gobierno, unas leyes y una autoridad para dictar leyes justas, cumplirlas, hacerlas cumplir y juzgar conforme a dichas leyes, todas ellas condensadas en un Libro ampliamente conocido y que a lo mejor en este mismo instante usted tiene en sus manos: La Biblia. A propósito, en los gobiernos que a menudo nos toca vivir, muchas veces resulta frustrante reconocer que tienen este poder, porque no estamos convencidos de que lo usen como es debido. Nos cuesta confiar plenamente en ellos, a veces por pura tendencia humana y a veces con razón. Sin embargo, al reconocer a Dios como Juez podemos estar tranquilos, descansar en la más absoluta confianza porque sus leyes son justas, según lo dice el salmista en el siguiente texto:La ley del Señor es perfecta: infunde nuevo aliento. El mandato del Señor es digno de confianza: da sabiduría al sencillo. Los preceptos del Señor son rectos: traen alegría al corazón. El mandamiento del Señor es claro: da luz a los ojos. El temor del Señor es puro: permanece para siempre. Las sentencias del Señor son verdaderas: todas ellas son justas. Salmo 19:7-9Por ende, su ejecución de ellas es fiel y para nuestro bien, y su juicio lleno de misericordia, pues sabemos que entregó a su propio Hijo para pagar nuestra sentencia y Cristo Jesús, que también se llama Juez …Él nos mandó a predicar al pueblo y a dar solemne testimonio de que ha sido nombrado por Dios como juez de vivos y muertos. Hechos 10:42… Es a la vez nuestro abogado:¿Quién condenará? Cristo Jesús es el que murió, e incluso resucitó, y está a la derecha de Dios e intercede por nosotros. Romanos 8:34Creo que es muy saludable para nosotros como hijos de Dios que reconozcamos y aceptemos también  al Señor Jesús como nuestro Juez y como nuestro Abogado.En este mismo instante te invito a que le digas al Señor:Señor mi Dios:Examina hoy mi corazón, Señor, y ve si hay en él maldad. Te pido que seas el juez de mi corazón. Me conoces mejor que yo. ¿Quién mejor para juzgar mis intenciones y la verdadera naturaleza de mi corazón? Tú eres el juez justo, el que me ayudará a caminar en lo correcto y a obrar con justicia. Gracias por amarme tanto como para juzgar mi corazón. Oro a Ti Padre Celestial, en el Dulce Nombre de Jesús, por el Poder del Espíritu Santo. Amén : Rvdo. Nicolás Ocampo Sr. Pastor
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¡Una espina en mi carne...!
Saludo Pastoral
1 de julio, 2024

¡Una espina en mi carne...!

Creo que si no todos, sí la mayoría ha tenido la bendición de disfrutar un alimento cuya proteína es un atractivo y exquisito pescado, y eso que hasta ese momento todavía no sabemos cuántas peligrosas e invisibles espinas contiene; esas que muchas veces en medio de nuestro voraz apetito se nos cuelan y terminan echando al traste lo que sería el mejor momento de nuestro día. ¿Te ha pasado? ¡A mí sí!Cuando he vivido ese peligroso y asustador momento mientras pierdo mi apetito, no dejo de recordar lo que en una ocasión escribió el apóstol Pablo:…Aun cuando he recibido de Dios revelaciones tan maravillosas. Así que, para impedir que me volviera orgulloso, se me dio una espina en mi carne, un mensajero de Satanás para atormentarme e impedir que me volviera orgulloso. 2Corintios 12:7La verdad sea dicha, no sé exactamente cuál era la espina en la carne de Pablo. Una cosa sí tengo clara y es que Pablo consideraba que le venía de satanás, y reconocía a la vez que Dios lo había permitido y pensaba usarlo para su propia Gloria.Cierto es también que en medio de la debilidad resultante de esta aflicción podía manifestarse el Poder de Dios con toda su potencia. Créame que siempre ha sido así. Los que somos hijos de Dios, en el curso de la historia podemos decir que el Poder sustentador de Dios es de lejos mayor, que la capacidad de satanás para afligirnos y abatirnos.Creo que todos los creyentes en Cristo Jesús debemos aprender que en nuestra debilidad se manifiesta el Poder y la Gracia de Dios.Además creo que Pablo nos hace una precisión más contundente al resaltar que lo más común es que la humanidad se vanagloria de sus triunfos y logros, mientras que él lo hace desde sus sufrimientos.Pablo había tenido una visión del paraíso extremadamente grandiosa, y si hiciera alarde de ello, no sería un necio, sino que estaría contando la verdad. Sin embargo, es capaz de darle la vuelta a esta vanagloria mostrando que la grandeza de la visión le creó un problema de orgullo del que Dios se tuvo que ocupar.Como siempre lo repito una y otra vez, Dios tiene un Plan y un Propósito en todo y este caso no es la excepción.El versículo empieza y acaba con el propósito de Dios al querer humillar a Pablo. Lo que satanás pretendía hacer para mal, Dios lo convierte en bien.Ahora bien, ¿cuál crees que debe ser nuestra respuesta? Personalmente creo que debe ser la misma de Pablo quien responde al doloroso tormento de la espina de forma natural: le pide al Señor que se la quite. Sin embargo, recibe una respuesta inesperada en otra Visión, Jesús no quitó la espina, porque extrañamente la solución de Dios al sufrimiento terrenal no consisteen eliminar las pruebas para convertir la tierra un paraíso. Su respuesta al sufrimiento es darnos más – al menos así lo deja entrever Pablo – “Por eso me complazco en las debilidades, en insultos, en privaciones, en persecuciones y en angustias por amor a Cristo, porque cuando soy débil, entonces soy fuerte”¿Tienes tu propia espina?¿Sabes cuál es esa espina?¿Puedes entender por qué Dios permite que tengas tu propia espina?Espero que te quede claro que el Paraíso no es aquí en la tierra.Mi deseo es que con espina y todo te gloríes en el Señor y en el Poder de su Fuerza.Recuerda que con espinas y todo, el pescado siempre nos agrada más. : Rvdo. Nicolás Ocampo Sr. Pastor
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Jesucristo y el registro de la Biblia acerca de Él
Saludo Pastoral
16 de junio, 2024

Jesucristo y el registro de la Biblia acerca de Él

Dios nos ha dado una promesa eterna, la cual está registrada en la Biblia. Ese es su testimonio fiel, que Él nos ha dado vida eterna y esta vida está en su Hijo. El apóstol Juan sabe que es importantísimo que sepamos sin duda alguna que Dios mismo se ha puesto como testigo y ha dejado un testimonio escrito – un registro en donde constantemente declara que su Hijo es el Redentor y Salvador de todos los que en Él creen. Así que tomé un tiempo esta semana para ir a cada uno de los libros de este registro divino y ver las promesas e ilustraciones que hablan de Cristo. Permita que el Registro del Antiguo Testamento Hable por sí Solo Escuche lo que dice el registro del testimonio de Dios en el Antiguo Testamento – deje que hable por sí solo. En Génesis, Jesucristo es la voz creadora de Dios según la confirmación del apóstol Pablo en Colosenses 1. Todo fue creado por medio de Él, Jesucristo, y para él. Más adelante, en Génesis, se profetiza que de la simiente de la mujer vendría un salvador aplastaría la cabeza de la serpiente. Ese Salvador es Jesucristo En Éxodo, Jesucristo es el cordero pascual cuya sangre protege a su pueblo de la ira de Dios; él es el maná del cielo y el agua de la Peña. En Levítico, Jesucristo es el tabernáculo de Dios entre los hombres. Él es el altar de bronce – lo que señala su muerte, que nos proporciona acceso al Padre. Él es la fuente de bronce – prometiendo lavarnos de todo pecado. Él es el pan – el verdadero alimento que satisface. Él es el candelabro de oro – la luz del mundo que nunca se apagará. Él es el altar del incienso – ascendiendo e intercediendo perpetuamente por nosotros. Él es el velo – a través de quien tenemos acceso a la santa presencia de Dios Y él es el Lugar Santísimo – porque a través de él, Dios el Padre tiene comunión con su pueblo y su pueblo con él. En el Libro de Números, Jesucristo es el sumo sacerdote que nunca falla. En Deuteronomio, Jesucristo es la ciudad de refugio hacia donde los criminales pueden correr para obtener protección. En Josué, Jesucristo es quien nos da la victoria sobre cada obstáculo; la fortaleza para enfrentar a todo enemigo que se interpone en el camino de su pueblo, En Jueces, Jesucristo es el ángel del Señor que da fuerza al débil y busca a los perdidos. En Rut, Jesucristo es quien redime a su novia de la extrema pobreza y la coloca en su propia familia, la familia real, y le da todos sus derechos y privilegios. En Primero y Segundo Samuel, Jesucristo es el Nombre del Señor, en cuyo poder el pueblo por fe se atreve a conquistar a sus enemigos y derrotar gigantes; En Reyes y Crónicas, Jesucristo es el Rey Soberano detrás y sobre todos los reinos de la tierra, ambos los paganos y los temerosos de Dios. En Esdras, Jesucristo es quien mantiene las promesas divinas a Israel y la mano que libra a su pueblo de la esclavitud. En Nehemías, Jesucristo es el que reconstruye vidas rotas, corazones rotos, y sueños rotos; Él es quien restaura nuestra relación con Dios: En Ester, Jesucristo está detrás de escenas, frustrando los planes del maligno; fielmente protegiendo su pueblo, susurrando en el oído de una joven reina que ella había llegado a esa posición por su providencia. En Job, Jesucristo es quien cabalga sobre el viento y ordena al trueno, al rayo y la tormenta; el Señor de misterios que no explica los misterios de nuestra vida, sino que revela que es Soberano sobre nuestra vida. En los Salmos, Jesucristo es La Roca, nuestro Refugio y Fortaleza, el de las ovejas. En Proverbios, Jesucristo es la sabiduría, el consejo divino para aquellos que aceptan su invitación a escucharle. En Eclesiastés, Jesucristo es la satisfacción eterna sobre todo deseo terrenal; él es quien debe ser recordado en los días de nuestra juventud. En Cantares, Jesucristo es el Novio quien va detrás de su novia, haciendo todo lo necesario para que esté protegida en sus brazos. En Isaías, Jesucristo es el Salvador sufriente que sería molido por nuestras iniquidades; Él es el Príncipe de paz quien cargará el principado del mundo sobre sus fuertes hombros. En Jeremías, Jesucristo es el Renuevo de justicia entregando juicio y equidad; Él es el Prometido quien escribirá un Nuevo Pacto en el corazón de su pueblo. En Lamentaciones, Jesucristo es el Padre quien disciplina aquellos que ama. En Ezequiel, Jesucristo es el Poder de la Resurrección, dando vida a los huesos secos, dando vida a lo que están muerto. En Daniel, Jesucristo es la piedra angular, rechazada por los reinos de la tierra; Él es quien destruirá los reinos de la tierra y reinará sobre el mundo en gloria. En Oseas, Jesucristo es el esposo fiel de su esposa rebelde e infiel. En Joel, Jesucristo es la Esperanza de su pueblo. En Amos, Jesucristo es la Ira de Dios en contra de los opresores, la Promesa de las viñas y jardines donde sus hijos un día descansarán. En Abdías, Jesucristo sube sobre el Monte Sion para juzgar a los reinos de este mundo e inaugurar su Reino Eterno. En Jonás, Jesucristo es el cumplimiento de la señal… que después de 3 días y 3 noches, el Hijo del Hombre resucitaría restableciendo la Justicia de Dios y su Poder de Resurrección. En Miqueas, Jesucristo es el que no retiene su ira por siempre, sino que se deleita en amar. Él es quien sepultará nuestras iniquidades, y echará todos nuestros pecados en lo profundo del mar. En Nahúm, Jesucristo es tardo para la ira y grande en misericordia; en su presencia tiemblan montañas y montes se sacuden; a la misma vez, Él es Seguridad para todos los que se refugian en Él. En Habacuc, Cristo es el resplandor de luz, cuyo poder hace nuestros pies como pies de ciervos y nos hace andar en las alturas. En Sofonías, Jesucristo es el que reunirá a los oprimidos, los enfermos y rechazados; Él es el que cambiará su vergüenza en eternos cantos de gozo. En Hageo, Cristo es el Señor de los Ejércitos, quien victorioso, sacudirá los cielos y la tierra mientras destrona a los reinos de la tierra En Zacarías, el Señor afirmará sus pies sobre el Monte de los Olivos para establecer su reino. Y en Malaquías, Jesucristo es quien se sienta sobre el crisol de este universo, afinando, limpiando y purificando a su pueblo como plata y oro; él es aquel que no cambia; el que un día se levantara con salvación en sus alas. ¡Amén! Deje que el registro del Antiguo Testamento hable por sí mismo. Pero eso no es todo… Permita que el Registro del Nuevo Testamento Hable por sí Solo. En el evangelio de Mateo, Jesucristo es el rey de los judíos En el evangelio de Marcos, Jesús es el humilde siervo de Dios el Padre. En el evangelio de Lucas, Jesucristo es el Hijo del hombre, anunciado por el ángel Gabriel como el Salvador del mundo. En el evangelio de Juan, Jesucristo es el Gran Yo Soy, La Luz del mundo y el Hijo de Dios. En Hechos, Jesucristo es quien comisiona a la iglesia a hacer discípulos de todas las naciones. En Romanos, Jesucristo es quien nos escoge, nos justifica, nos santifica y promete glorificarnos. En 1 Corintios, Jesucristo es quien autentifica nuestra fe. En 2 Corintios, Jesucristo es nuestra libertad, transformándonos de gloria en gloria. En Gálatas, Jesús es nuestro libertador… quien nos transforma de esclavos a hijos. Gracias a él podemos llamar a Dios Abba padre. En Efesios, Jesucristo es la cabeza y el esposo de la iglesia. En Filipenses, Jesús es el Dios encarnado, obediente hasta la muerte de cruz, quien es y será exaltado un día cuando toda rodilla se doble delante de él. En Colosenses, Jesús es superior e incomparable a todo lo demás – el creador de todo lo que está en el cielo y en la tierra. En 1 Tesalonicenses, Jesús es el que viene en las nubes para arrebatar a su iglesia. En 2 Tesalonicenses, Jesucristo regresa a la tierra en poder y venganza con ángeles para derrotar al enemigo. En 1 Timoteo, Jesús es el pago para redimir a su iglesia – el único mediador entre Dios y los hombres. En 2 Timoteo, Jesús es la palabra predicada por los fieles ancianos; el Rey venidero, Señor sobre los vivos y los muertos. En Tito, Jesucristo es la esperanza que anhelamos. En Filemón, Jesucristo  es el defensor de los esclavos, el que convierte a libres y esclavos en hermanos. En Hebreos, Jesucristo es el sacrificio final y el gran sumo sacerdote; 100% Dios y 100% hombre. En Santiago, Jesucristo es la sabiduría de lo alto y el que desarrolla nuestra fe a través de pruebas. En 1 Pedro, Jesucristo es la piedra angular de la casa que Él mismo está construyendo; él es el Príncipe de los es de su rebaño. En 2 Pedro, Jesucristo es el Salvador rechazado por el mundo, el cual va camino a su juicio. En 1 Juan, Jesucristo es el purificador de nuestros pecados, y la fuente de nuestra eterna victoria. En 2 Juan, Jesucristo es el gran divisor entre aquellos que siguen al gran engañador y aquellos que siguen al gran libertador. En 3 Juan, Jesucristo es el Nombre que prospera el alma y fija el camino de la verdad. En Judas, Jesucristo es quien cuida de que no nos alejemos. Y en Apocalipsis, Jesucristo es el cordero y el león, Él es la inspiración detrás de la música cantada por miles de millones de ángeles – a quienes todos los redimidos de todos los tiempos se unen para glorificar  al Rey de reyes y Señor de señores – el Único digno de honor, la honra, la gloria y el poder por los siglos de los siglos, amen. Y así sea… permita que el registro bíblico hable por sí mismo. El registro que ha permanecido fiel a través de los siglos, inspeccionado por cada generación – cuyas promesas siempre han sido cumplidas a tiempo. Y Juan escribe, El que cree en este registro, el cual habla de Jesucristo, tiene vida – vida eterna” y esta vida está en, a través de, sostenida por, contenida en, entregada por, rodeada por y sustentada por nuestro Eterno Creador, el Dios Todopoderoso. Crea en este registro, escribe Juan, y usted vivirá en el cielo por siempre. : Rvdo. Nicolás Ocampo Sr. Pastor
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Amores y Odios
Saludo Pastoral
20 de mayo, 2024

Amores y Odios

Hace algún tiempo en mi ejercicio como atendí un caso “atípico” de una pareja de esposos en el cual lo único que podía observar era una relación sobre la base del odio y no del amor. Aun así, se les podía observar besándose, abrazándose y seguramente practicando otras acciones propias de un matrimonio que se ama, créame que era todo  lo contrario. Me pregunté si acaso mi concepto era erróneo. Sin embargo, al estudiar la vida de Jacob y de Esaú vi confirmado mi análisis, sabiendo que, si entre mellizos había odio del uno hacia el otro, cabía la posibilidad que entre esposos, los cuales aunque matrimonio, nunca han tenido parentesco alguno, sucediera algo parecido. En la porción de las Sagradas Escrituras encontramos el dilema que Jacob vivió cuando se dio cuenta de ese esperado encuentro con su hermano Esaú que algún día tendría que darse, pues ¡llegó el momento!  Han pasado más de veinte años desde que este último juró vengarse por el supuesto robo de su bendición. El relato Bíblico nos revela no sólo el miedo de Jacob por su vida, sino también su angustia ante la posibilidad de causar daño a quien quiera que fuese, muchísimo menos a su hermano mellizo Esaú; así fuera a costa de su propia defensa. Jacob envía unos mensajeros a manera de avanzada haciéndole saber a Esaú de su llegada, con un ingrediente adicional, los mensajeros le dicen que su hermano no viene solo, viene con cuatrocientos hombres. La reacción de Jacob es inmediata y acelerada: Jacob sintió mucho miedo, y se puso muy angustiado. Génesis 32:7ª Aquí la Palabra de Dios nos deja ver que Jacob sintió miedo y angustia. Mientras tanto, me pregunto: ¿Cuál será la diferencia entre miedo y angustia? Pienso que la diferencia es física y moral, respectivamente. Tener miedo por la muerte es una cosa; contemplar la idea de ser la causa de la muerte de otro individuo es otra. Seguramente la preocupación de Jacob va más allá de la supervivencia; profundiza seguramente más en la moralidad, resaltando el principio cristiano con la ética, incluso cuando enfrentamos nuestro propio peligro. Sea como fuere, la Iglesia del Señor Jesús, tiene que compartir la responsabilidad de vivir y a la vez transmitir los principios y valores que nos enseña La Biblia como son el amarnos unos a otros,  la compasión por las almas, nuestra integridad y santidad y el compromiso de obedecer a Dios en todo lo que Él nos manda. Permítame hacer la siguiente observación que consiste en que El mal existe porque es mucho mayor, eso es evidente a todos y pareciera más poderoso que la bondad. ¿Hay algún enamorado en este mundo que ame con la misma intensidad que alguien que tiene odio? ¿Hay una luz tan intensa como la densa oscuridad? ¿Ha habido alguna vez un acto de bondad realizado con la misma fuerza y el vigor que un acto de crueldad? De cualquier manera que lo miremos, la verdad es que Esaú odia a Jacob. No importa lo que Jacob haga, Esaú lo odia. Si Jacob lo apacigua, le da regalos, actúa como un hermano, aun así, Esaú lo odia aún más. ¿Por qué? ¿Por qué Esaú odia a Jacob? Primero deberíamos preguntar: ¿Por qué existe Esaú? ¿Por qué hay maldad en nuestro mundo? ¿Por qué hay odio y oscuridad? ¿Cabría el mal en un mundo hecho sólo de bondad, amor y paz? Entre saludos eufóricos y regalos entre estos dos hermanos, destaco algo y es que Esaú besó y abrazó a Jacob. En ocasiones me he preguntado si la intención inicial  de Esaú hacia su hermano  era después de morderlo en el cuello, también ahorcarlo, pero en un acto inesperado de Dios haberle trastornado sus malvadas intenciones. Gén 33:4  Pero Esaú corrió a su encuentro y, echándole los brazos al cuello, lo abrazó y lo besó. Entonces los dos se pusieron a llorar. Como quiera que sea este no era un beso normal. ¿Qué fue lo anormal de este beso? Todos los que estudiamos La Biblia sabemos que ese beso era anormal porque Esaú odiaba a Jacob. Reitero, ese cambio tan abrupto de Esaú, el único que podía producirlo era Dios, y   Esaú  sabe esto—que él existe sólo para servir a su hermano menor. No importa la ferocidad de que Esaú se resista a esta verdad.  Es por ello que Esaú odia tanto a Jacob: porque sabe que su odio no es propio, sino un odio impulsado por un demonio experto en odiar. ¿Será entonces que el caso de la pareja de esposos a quienes me referí al principio, que es el de muchos esposos lamentablemente, sí se aman, pero les asiste un sentimiento de odio que no es propio sino agitado por un demonio? Personalmente ¡Creo que sí! Porque si el amor inicia con Dios, el odio tiene su origen en el diablo. ¿Será que ese odio que sientes hacia la persona que dices amar no es propiamente tuyo? : Rvdo. Nicolás Ocampo Sr. Pastor
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Orar en el Espíritu
Saludo Pastoral
29 de abril, 2024

Orar en el Espíritu

En la agitada rutina de la vida diaria, a menudo nos encontramos buscando respuestas, consuelo y dirección. En momentos de incertidumbre, desafíos, y hasta para enfrentar el avivamiento del ocultismo cada vez más evidente, es ahí cuando la oración se convierte en nuestro refugio, en el lugar donde encontramos paz y fortaleza. Pero ¿qué significa exactamente “Orar en el Espíritu”? Esta pregunta nos lleva a profundizar en la comprensión de nuestra comunicación con Dios y cómo puede transformar nuestra vida diaria. Observemos qué nos escribe el apóstol Pablo al respecto: Oren en el Espíritu en todo momento, con peticiones y ruegos. Manténganse alerta y perseveren en oración por todos los santos. Oren también por mí para que, cuando hable, Dios me dé las palabras para dar a conocer con valor el misterio del evangelio… Efesios 6:18-19 El apóstol Pablo aquí nos recuerda la importancia de esta práctica espiritual lo cual enfatiza en su carta a los Efesios. La exhortación a “Orar en el Espíritu” se abre paso a través de la enseñanza de Pablo, revelándose como un componente esencial para resistir en la lucha espiritual diaria contra las fuerzas del mal. Orar en el Espíritu es más que formular peticiones; es una invitación a entablar una Íntima y constante Devoción con Dios, alineando nuestro espíritu con la Voluntad de Dios revelada en las Sagradas Escrituras. Orar en el Espíritu nos hace un llamado contundente a no caer en el desenfreno o como lo dice tan elocuentemente la NTV (Nueva Traducción Viviente), a arruinar la vida como consecuencia del excesivo consumo de licor, sino a buscar la plenitud que ofrece el Espíritu Santo. Esta plenitud se manifiesta en un corazón que canta y alaba a Dios, lleno de gratitud y amor. Por tanto, orar en el Espíritu es permitir que nuestra vida de oración fluya de una relación íntima y vibrante con nuestro Señor y Dios Jesucristo. No se emborrachen con vino, porque eso les arruinará la vida. En cambio, sean llenos del Espíritu Santo cantando salmos e himnos y canciones espirituales entre ustedes, y haciendo música al Señor en el corazón. Y den gracias por todo a Dios el Padre en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Efesios 5:18-20 Asimismo, el apóstol nos hace otro llamado y es a no entristecer al Espíritu Santo de Dios : No entristezcan al Espíritu Santo de Dios con la forma en que viven. Recuerden que Él los identificó como suyos, y así les ha garantizado que serán salvos el día de la redención. Efesios 4:30 De manera que, nuestro comportamiento y nuestras decisiones deben reflejar la santidad y la gracia que se nos ha otorgado como hijos de Dios. Orar en el Espíritu, por ende, implica vivir de una manera que honre y glorifique al Espíritu Santo que mora en nosotros. Es precisamente en Efesios 4:3-4 donde se nos invita a mantener la unidad del Espíritu en el enlace o vínculo de la paz. En un mundo donde las divisiones son frecuentes, orar en el Espíritu nos impulsa a buscar activamente la reconciliación y la unidad entre los creyentes, fortaleciendo así el cuerpo de Cristo que es Su Iglesia. Hagan todo lo posible por mantenerse unidos en el Espíritu y enlazados mediante la paz. Pues hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, tal como ustedes fueron llamados a una misma esperanza gloriosa para el futuro. Efesios 4:3-4 No en vano el amado apóstol Pablo ora para que seamos fortalecidos con poder en nuestro ser interior por medio del Espíritu Santo. Pido en oración que, de sus gloriosos e inagotables recursos, los fortalezca con poder en el ser interior por medio de Su Espíritu. Efesios 3:16 Esta fortaleza es indispensable para enfrentar las adversidades de la vida y para crecer en nuestra fe. Orar en el Espíritu nos asegura el acceso al Poder inagotable que proviene de nuestro Padre Celestial. Lo anterior me impulsa a creer que el incluir a los gentiles en el cuerpo de Cristo, es una acción revelada por el Espíritu Santo, y demuestra que la oración en el Espíritu trasciende fronteras y culturas. Es un recordatorio de que somos parte de una familia mundial de creyentes, unidos en Amor, Plan y Propósito Eterno que provienen de Dios . Cuando lean esto que les escribo, entenderán la percepción que tengo de este plan acerca de Cristo. Dios no se lo reveló a las generaciones anteriores, pero ahora, por medio de su Espíritu, lo ha revelado a sus santos apóstoles y profetas. Efesios 3:4-5 Por lo tanto, es por medio de Cristo Jesús y solamente por Él que, todos tenemos acceso al Padre Celestial en un mismo Espíritu, como nos dice el siguiente texto: Ahora todos podemos tener acceso al Padre por medio del mismo Espíritu Santo gracias a lo que Cristo hizo por nosotros. Efesios 2:18 Indudablemente orar en el Espíritu nos permite acercarnos a Dios con confianza y seguridad, sabiendo que somos bienvenidos y amados por Él. Finalmente, al ser sellados con el Espíritu Santo de la promesa nos identifica como de Su propiedad, que innegablemente somos sellados como pertenencia de Dios, garantizando nuestra herencia eterna. Y ahora ustedes, los gentiles, también han oído la verdad, la Buena Noticia de que Dios los salva. Además, cuando creyeron en Cristo, Dios los identificó como suyos al darles el Espíritu Santo, el cual había prometido tiempo atrás. El Espíritu es la garantía que tenemos de parte de Dios de que nos dará la herencia que nos prometió y de que nos ha comprado para que seamos su pueblo. Dios hizo todo esto para que nosotros le diéramos gloria y alabanza. Efesios 1:13-14 Orar en el Espíritu es vivir con la certeza de nuestra identidad en Cristo Jesús, quien nos une en una sola familia y nos identifica como su iglesia. : Rvdo. Nicolás Ocampo Sr. Pastor
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Noé el Patriarca
Saludo Pastoral
22 de abril, 2024

Noé el Patriarca

Es inevitable que cuando oímos pronunciar el nombre de Noé lo relacionemos con el Arca. No sé cuántos “Noés” he conocido en mi vida y lo que alcanzo a recordar es que nunca dejé de asociarlos con un arca. Contrariamente cuando oímos la palabra arca, es inevitable que asociemos esta palabra con Noé. En un contexto más allá de lo social, está el contexto bíblico en cuanto a Noé, siempre va a llegar a su pensamiento “El Arca de Noé” o “El Arca del Pacto” Es muy frecuente que, a los traductores de la Biblia, así como cualquier otro traductor debe escoger determinadas palabras para traducir una idea. Sin embargo, estas decisiones, a pesar de ser muy estudiadas por personas demasiado capacitadas, son relativas. Remontándonos al hebreo, uno de los idiomas más antiguos, es en este precisamente que encontramos algunas palabras que pueden significar 1, 2, 3 o hasta 10 cosas distintas en español, así como también puede suceder que hay 5 o 10 palabras distintas en hebreo, para un solo concepto o significado en español. En el caso del cual me ocupo en este día, la palabra Arca (Tevá en hebreo) aparece por primera vez en génesis 6:14, cuando el Señor Dios le ordena a Noé construir El Arca para salvarse él y su familia del diluvio: Constrúyete un arca de madera resinosa,  hazle compartimentos, y cúbrela con brea por dentro y por fuera. Génesis 6:14 ¿Qué aprendemos entonces? De aquí aprendemos que la palabra “Arca” está relacionada con una especie de bote o embarcación que brinda protección a los tripulantes. Teniendo esto en cuenta, no es de sorprendernos que encontremos en Las Sagradas Escrituras que el Arca del Pacto – aclaro Arca del Pacto – en el hebreo no tiene el mismo significado que El Arca de Noé ya que, como lo dije renglones atrás esta era para referirse a una nave donde viajan los navegantes. Vistas, así las cosas, entonces vamos a encontrar otra arca (tevá en hebreo) esta vez en Egipto de la cual nos habla el libro de Éxodo, ahora no para salvar a una familia sino a un bebé de escasos meses de nacido, llamado Moisés, cuando su madre construyó una “arquilla” (tevá en hebreo) ya no de madera sino de juncos y la impermeabilizó con brea y asfalto: Hubo un levita que tomó por esposa a una mujer de su propia tribu. La mujer quedó embarazada y tuvo un hijo, y al verlo tan hermoso lo escondió durante tres meses. Cuando ya no pudo seguir ocultándolo, preparó una cesta de papiro, la embadurnó con brea y asfalto y, poniendo en ella al niño, fue a dejar la cesta entre los juncos que había a la orilla del Nilo. Éxodo 2:1-3 En este caso el traductor seguramente escogió la palabra “arquilla” en lugar de “arca” para diferenciarla del Arca gigante construida por Noe, a pesar de que ambas palabras en hebreo tienen la misma raíz (Tevá). Y aunque en ambos casos podemos apreciar esa conexión del significado para ambas “naves”  las cuales sirvieron en su momento para salvar una familia(Noé y su familia) en el primer caso y,  un neonato en el segundo caso, quiero agregar como suelo hacerlo en mis predicaciones evangelísticas que hay otra “arca” esta vez no para salvar una sola familia o un solo individuo, sino para salvar a todos aquellos que deseen mediante la obediencia al Evangelio subir allí, al Arca de Salvación cuyo nombre es Jesús el Señor. Del arca de Noé no tenemos noticias, del arca de Moisés menos, contrariamente de esa arca de Salvación llamada Jesús, hoy más que nunca están frescas las noticias, de manera que garantizado está que nuestra seguridad de salvación fallará cuando Jesús falle y esto nunca sucederá porque nuestra vida está escondida con Cristo en Dios tal como lo escribe el apóstol Pablo en el siguiente texto: Piensen en las cosas del cielo, no en las de la tierra. Pues ustedes han muerto a esta vida, y su verdadera vida está escondida con Cristo en Dios. Y, cuando Cristo —quien es la vida de ustedes —sea revelado a todo el mundo, ustedes participarán de toda su gloria. Así que hagan morir las cosas pecaminosas y terrenales que acechan dentro de ustedes. No tengan nada que ver con la inmoralidad sexual, la impureza, las bajas pasiones y los malos deseos. No sean avaros, pues la persona avara es idólatra porque adora las cosas de este mundo. Colosenses 3:2-5 No me cansaré de predicar y de  enseñar que no es nuestra breve historia en el planeta tierra quien nos presenta a Dios, siempre hemos sido conocidos por Él, el deseo amoroso de Dios es que le conozcamos y seamos salvos, en Cristo Jesús. : Rvdo. Nicolás Ocampo Sr. Pastor
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Los diez mandamientos - IV Parte
Saludo Pastoral
15 de abril, 2024

Los diez mandamientos - IV Parte

Para esta ocasión y creo que para otras más, te comparto la admirable e indudable profundidad de La Eterna Palabra de Dios, específicamente en cuanto a los Diez Mandamientos, los cuales comúnmente conocemos desde el Libro de Éxodo capítulo 20, pero que al observar algunos episodios en el libro de Génesis no me cabe duda que desde muchos años antes ya Los Mandamientos de Dios eran ampliamente conocidos además de temidos y tenidos presente para llevar una vida que agradaba a Dios. Empiezo con el patriarca Abraham que vivió quinientos (500) años antes de que el Señor diera La Ley a Moisés en el Monte Sinaí, cómo guardaba los mandamientos de Dios. Veamos lo que dice el Señor: Yo haré esto porque Abraham me escuchó y obedeció todos mis requisitos, mandatos, decretos e instrucciones». Génesis 26:5 (NTV) En este día mientras lees mi saludo te invito a que observes algunos incidentes, relatados en Génesis, que demuestran que los Diez mandamientos, ya eran desde los orígenes del mundo. En noveno lugar NO dar falso testimonio. El choque de palabras entre Isaac y Abimelec; y el de Jacob y Esaú respectivamente, demuestran que, la mentira era considerada desde aquellos tiempos como una mala acción a través de usar falsas palabras. Gen 26:6 Entonces Isaac se quedó en Gerar. Gen 26:7 Cuando los hombres que vivían allí le preguntaron a Isaac acerca de Rebeca, su esposa, él dijo: «Es mi hermana». Tenía temor de decir: «Ella es mi esposa» porque pensó: «Me matarán para conseguirla, pues es muy hermosa»; Gen 26:8 pero tiempo después, Abimelec, rey de los filisteos, miró por la ventana y vio a Isaac acariciando a Rebeca. Gen 26:9  Al instante, Abimelec mandó llamar a Isaac y exclamó: —¡Es evidente que ella es tu esposa! ¿Por qué dijiste: “Es mi hermana”? —Porque tuve temor de que alguien me matara para quitármela —contestó Isaac. Gen 26:10  —¿Cómo pudiste hacernos semejante cosa? —exclamó Abimelec—. Uno de mis hombres bien podría haber tomado a tu esposa para dormir con ella, y tú nos habrías hecho culpables de un gran pecado. Gen 26:11  Entonces Abimelec dio esta orden a todo el pueblo: «Cualquiera que toque a este hombre o a su esposa, ¡será ejecutado!». Génesis 26:6-11 Para el segundo caso en mención, sugiero leer Génesis 27:1-45 Finalmente, y en décimo lugar NO codiciar. El resultado fatal y desastroso de la codicia de Eva prueba que la codicia era pecado: La mujer quedó convencida. Vio que el árbol era hermoso y su fruto parecía delicioso, y quiso la sabiduría que le daría. Así que tomó del fruto y lo comió. Después le dio un poco a su esposo que estaba con ella, y él también comió. Génesis 3:6 Además, la codicia de Lot mostrada en su equivocada elección, fue un pecado que trajo una maldición. Lot escogió para sí todo el valle del Jordán, que estaba situado al oriente. Se separó de su tío Abram y se mudó allí con sus rebaños y sus siervos. Entonces Abram se estableció en la tierra de Canaán, y Lot movió sus carpas a un lugar cerca de Sodoma y se estableció entre las ciudades de la llanura. Génesis 13:11-12 Espero que este saludo al como todos los demás sea de gran utilidad para tu vida en el espíritu y cada día afirme tu Íntima Devoción con Dios. : Rvdo. Nicolás Ocampo Sr. Pastor
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Los diez mandamientos - III Parte
Saludo Pastoral
8 de abril, 2024

Los diez mandamientos - III Parte

Para esta ocasión y creo que para otras más, te comparto la admirable e indudable profundidad de La Eterna Palabra de Dios, específicamente en cuanto a los Diez Mandamientos, los cuales comúnmente conocemos desde el Libro de Éxodo capítulo 20, pero que al observar algunos episodios en el libro de Génesis no me cabe duda que desde muchos años antes ya Los Mandamientos de Dios eran ampliamente conocidos además de temidos y tenidos presente para llevar una vida que agradaba a Dios. Empiezo con el patriarca Abraham que vivió quinientos (500) años antes de que el Señor diera La Ley a Moisés en el Monte Sinaí, cómo guardaba  los mandamientos de Dios. Veamos lo que dice el Señor: Yo haré esto porque Abraham me escuchó y obedeció todos mis requisitos, mandatos, decretos e instrucciones». Génesis 26:5 (NTV) En este día mientras lees mi saludo te invito a que observes algunos incidentes, relatados en Génesis, que demuestran que los Diez mandamientos, ya eran desde los orígenes del mundo. En séptimo lugar NO cometer adulterio. El caso de la conducta intachable de José ante la tentación a cometer adulterio, indican el conocimiento del séptimo Mandamiento. Desde el día en que José quedó encargado de la casa y de las propiedades de su amo, el SEÑOR comenzó a bendecir la casa de Potifar por causa de José. Todos los asuntos de la casa marchaban bien, y las cosechas y los animales prosperaron. Pues Potifar le dio a José total y completa responsabilidad administrativa sobre todas sus posesiones. Con José a cargo, Potifar no se preocupaba por nada, ¡excepto qué iba a comer! José era un joven muy apuesto y bien fornido, y la esposa de Potifar pronto comenzó a mirarlo con deseos sexuales. —Ven y acuéstate conmigo —le ordenó ella.  Pero José se negó: —Mire —le contestó—, mi amo confía en mí y me puso a cargo de todo lo que hay en su casa. Nadie aquí tiene más autoridad que yo. Él no me ha negado nada, con excepción de usted, porque es su esposa. ¿Cómo podría yo cometer semejante maldad? Sería un gran pecado contra Dios. Génesis 39:5-9 En octavo lugar NO hurtar. Recordemos nuevamente el caso de Raquel cuando a escondidas hurtó los dioses de su padre Labán. Observemos bien la reacción de Jacob, cuando Labán lo acusó de hurto, la cual deja entrever que Jacob tenía conocimiento del octavo Mandamiento. Puedo entender que sientas que debes irte y anhelas intensamente la casa de tu padre, pero ¿por qué robaste mis dioses? —Me apresuré a irme porque tuve miedo —contestó Jacob—. Pensé que me quitarías a tus hijas por la fuerza.  Ahora, en cuanto a tus dioses, si puedes encontrarlos, ¡que muera la persona que los haya tomado! Si encuentras alguna otra cosa que te pertenezca, identifícala delante de estos parientes nuestros, y yo te la devolveré. Pero Jacob no sabía que Raquel había robado los ídolos de familia. Génesis 31:30-32 : Rvdo. Nicolás Ocampo Sr. Pastor
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Los diez mandamientos - II Parte
Saludo Pastoral
1 de abril, 2024

Los diez mandamientos - II Parte

Para esta ocasión y creo que para otras más, te comparto la admirable e indudable profundidad de La Eterna Palabra de Dios, específicamente en cuanto a los Diez Mandamientos, los cuales comúnmente conocemos desde el Libro de Éxodo capítulo 20, pero que al observar algunos episodios en el libro de Génesis no me cabe duda que desde muchos años antes ya Los Mandamientos de Dios eran ampliamente conocidos además de temidos y tenidos presente para llevar una vida que agradaba a Dios. Empiezo con el patriarca Abraham que vivió quinientos (500) años antes de que el Señor diera La Ley a Moisés en el Monte Sinaí, cómo guardaba los mandamientos de Dios. Veamos lo que dice el Señor: Yo haré esto porque Abraham me escuchó y obedeció todos mis requisitos, mandatos, decretos e instrucciones». Génesis 26:5  (NTV) En este día mientras lees mi saludo te invito a que observes algunos incidentes, relatados en Génesis, que demuestran que los Diez mandamientos, ya eran desde los orígenes del mundo. En cuarto lugar: Descansar. Aunque para algunas religiones como el judaísmo – o como los adventistas desde el cristianismo – ese descanso es tomado el día sábado, no necesariamente tiene que ser ese día antes del domingo o después del viernes, eso sí para la gran mayoría del cristianismo ese día de descanso es el domingo, en razón a que ese día fue cuando el Señor Jesús resucitó. Es decir, el anhelo de Dios siempre ha sido que dediquemos un día para Él. Así quedó terminada la creación de los cielos y de la tierra, y de todo lo que hay en ellos. Cuando llegó el séptimo día, Dios ya había terminado su obra de creación, y descansó de toda su labor. Dios bendijo el séptimo día y lo declaró santo, porque ése fue el día en que descansó de toda su obra de creación. Génesis 2:1-3 El sábado al atardecer, cuando terminó el día de descanso, María Magdalena, Salomé y María, la madre de Santiago, fueron a comprar especias para el entierro, a fin de ungir el cuerpo de Jesús. El domingo por la mañana muy temprano, justo al amanecer, fueron a la tumba. En el camino, se preguntaban unas a otras: «¿Quién nos correrá la piedra de la entrada de la tumba?». Pero, cuando llegaron, se fijaron y vieron que la piedra, que era muy grande, ya estaba corrida. Cuando entraron en la tumba, vieron a un joven vestido con un manto blanco, sentado al lado derecho. Las mujeres estaban asustadas, pero el ángel les dijo: «No se alarmen. Ustedes buscan a Jesús de Nazaret, el que fue crucificado. ¡No está aquí! ¡Ha resucitado! Miren, aquí es donde pusieron su cuerpo. Marcos 16:1 En quinto lugar: HONRAR a papá y mamá. El caso de Cam hijo de Noé, nos ayuda a comprender la alta estima en que se tenía el quinto mandamiento. Después del diluvio, Noé comenzó a cultivar la tierra y plantó un viñedo. Cierto día, bebió del vino que había hecho y se emborrachó, y estaba recostado y desnudo dentro de su carpa. Cam, el padre de Canaán, vio que su padre estaba desnudo y salió a contárselo a sus hermanos.  Entonces Sem y Jafet tomaron un manto, se lo pusieron sobre los hombros y entraron de espaldas a la carpa para cubrir a su padre. Mientras lo hacían, miraban para otro lado a fin de no ver a su padre desnudo. Cuando Noé despertó de su estupor, se enteró de lo que había hecho Cam, su hijo menor. Entonces maldijo a Canaán, el hijo de Cam: «¡Maldito sea Canaán! ¡Que sea el más inferior de los siervos para con sus familiares!». Entonces dijo Noé: «¡Bendito sea el SEÑOR, Dios de Sem, y sea Canaán su siervo! ¡Que Dios extienda el territorio de Jafet! Que Jafet comparta la prosperidad de Sem, y sea Canaán su siervo». Génesis 9:20-27 En sexto lugar NO matar. La condena del asesinato, como el cometido por Caín sobre su hermano Abel, y otros asesinatos relatados en Génesis, demuestran la existencia del sexto Mandamiento: Cierto día Caín dijo a su hermano: «Salgamos al campo». Mientras estaban en el campo, Caín atacó a su hermano Abel y lo mató. Luego el SEÑOR le preguntó a Caín: —¿Dónde está tu hermano? ¿Dónde está Abel? —No lo sé —contestó Caín—. ¿Acaso soy yo el guardián de mi hermano? Pero el SEÑOR le dijo: —¿Qué has hecho? ¡Escucha! ¡La sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra! Ahora eres maldito y serás expulsado de la tierra que se ha tragado la sangre de tu hermano. La tierra ya no te dará buenas cosechas, ¡por mucho que la trabajes! De ahora en adelante, serás un vagabundo sin hogar sobre la tierra. Caín respondió al SEÑOR: —¡Mi castigo es demasiado grande para soportarlo! Me has expulsado de la tierra y de tu presencia; me has hecho un vagabundo sin hogar. ¡Cualquiera que me encuentre me matará! El SEÑOR respondió: —No, porque yo castigaré siete veces a cualquiera que te mate. Entonces el SEÑOR le puso una marca a Caín como advertencia para cualquiera que intentara matarlo. Génesis 4:8-15 : Rvdo. Nicolás Ocampo Sr. Pastor
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